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Staff / El Mañana
La corporación de auxilio en Ciudad Valles enfrenta un grave desgaste en sus unidades de emergencia y recaba recursos propios para adquirir un nuevo vehículo de ataque rápido.
La situación operativa que enfrenta el cuerpo de auxilio en la zona oriente del estado se torna cada vez más compleja debido a las múltiples carencias mecánicas con las que operan diariamente. Ante la evidente falta de unidades en óptimas condiciones para responder con rapidez a los llamados de urgencia de la ciudadanía, la Comandancia de Bomberos ha tenido que implementar estrategias financieras propias para recaudar fondos y asegurar la compra de un vehículo indispensable para la cobertura de siniestros.
De acuerdo con los reportes internos de la institución, los camiones con los que actualmente se atienden los incendios urbanos y de pastizales presentan un desgaste avanzado debido a los años de servicio ininterrumpido. Gran parte del parque vehicular sufre constantes fallas mecánicas, destacando situaciones críticas como motores averiados que dejan fuera de circulación a las unidades principales, obligando a los elementos a duplicar esfuerzos con el equipo mínimo indispensable. Esta circunstancia pone en riesgo la capacidad de respuesta inmediata ante situaciones de alto riesgo que se presentan tanto en la cabecera municipal como en comunidades rurales de la región huasteca.
Para revertir esta problemática, el patronato encargado de la administración de los recursos ha comenzado a reunir ahorros propios mediante aportaciones voluntarias y actividades de recaudación, con la meta de juntar una suma cercana a los doscientos mil pesos. Este fondo inicial servirá para concretar la adquisición de una unidad ligera de ataque rápido que pueda ingresar a calles estrechas y zonas de difícil acceso. No obstante, las autoridades de la corporación señalaron que el costo total de equipamiento y adaptación supera los recursos disponibles, por lo que resulta fundamental la suma de voluntades entre el sector empresarial, la sociedad civil y las instancias gubernamentales para completar la compra y dotar a los vulcanos de herramientas modernas.
Actualmente, la operatividad de la base descansa en el compromiso de un grupo reducido de elementos de planta, respaldados por la valiosa participación de voluntarios que combinan sus actividades laborales y académicas con las guardias nocturnas y de fin de semana. La falta de apoyo financiero constante ha limitado la expansión de la base operativa, por lo que la autogestión se ha convertido en la única vía viable para mantener a flote los servicios de emergencia que protegen a miles de familias en este sector de San Luis Potosí.















