El separador
En México “Darle cuello” a un empleado no significa asesinarlo, sino dejarlo sin trabajo. Es el verdadero memento mori: recuerda que morirás. En Korea del Sur, a ese meet, cuando no es presencial, en que se le presentan varias opciones -a las cuales ninguna persona en sus cabales accedería- con rasgos intimidatorios y cargados de injusticia, le llaman “Comer anguila”. Fue una decisión difícil. No teníamos otra opción. Porfa, firma lo que te enviamos y trae tu compu.
Ser invitado por alguien de RRHH a la sala de juntas, donde muchas de mis contribuciones para La Empresa se llevaron a cabo, siempre fue escalofriante. Si bien llevar pluma Bic azul fue requisito, la historia que se empezó a escribir sobre la mesa, rayaba el papel con tinta sangre del corazón.
Optio, latín de “facultad de elegir” se relaciona con obtener, con resultados óptimos, con optar por lo que convenga. Aceptar lo que decidió mucho tiempo antes quien alguna vez nos llamó parte-de-su-familia, es una opción absurda. Este entramado de tragedias consecutivas se engloba en el cine como la comedia negra y ahí la ética, la cotidianidad y la imperiosa necesidad de venganza, conviven cada quién en su cubículo.
En No other choice (2026) de Park Chan-wook (Decision to leave y Oldboy) el hombre que juró tenerlo todo de la noche a la mañana enfrenta su fragilidad y pierde hasta las ganas de continuar. Le resultará familiar su cara aunque no lo crea: Lee Byung-hun apareció en Juego del Calamar.
Explosiva, preocupante y con un sutil comentario social sobre la desigualdad de clases, la supervivencia humana en tiempos de Inteligencia Artificial y la decadencia de los CEO´s billonarios, podría recordarnos a Parasite (2019) de Bong Joon Ho. Ambas tocan de manera exagerada y barroca los alcances humanos en la desesperación ante el riesgo de perder la pareja, la familia y el papel en la sociedad.
Si cree que es fácil empezar desde cero, piénselo dos veces mientras pueda. La Única Opción nos remite a la paradoja de viajar en motocicleta: tarde o temprano, todos nos vamos a caer. Un-dos-tres-por-mi y por todo el Godinato.
















