- La zona fue acordonada mientras peritos iniciaban las investigaciones por el hallazgo.
Fotos: especial
Zacatecas/San Luis Potosí, 18 de noviembre de 2025. — La carretera federal 49 amaneció con ese ambiente que ya todos reconocen: patrullas acomodadas, cintas amarillas como si fuera fiesta… pero fiesta del terror, y un silencio tan denso que ni el viento quiso pasar. Desde temprano comenzó el run-run: habían dejado cuerpos otra vez a la orilla del asfalto, justo en ese tramo que ya parece “zona VIP” para el crimen organizado.
Todo empezó cuando el reporte llegó al 911, y en cuestión de minutos la Guardia Nacional fue la primera en confirmar el hallazgo. Acordonaron el punto, frenaron el tráfico y dejaron claro que ese pedacito de carretera quedaba “fuera de servicio”… como si no fuera obvio.

Detrás llegaron las unidades de la Fiscalía de San Luis Potosí, encargadas de revisar cada centímetro del lugar. Luego tocará el turno a Servicios Periciales, que tendrán que levantar restos, revisar huellas, contar casquillos y ver si algo indica quiénes eran las víctimas y quién decidió aventarlas justo en el límite entre estados, como si fuera una entrega de paquetería sin dirección.
Y es que este tramo de la Federal 49 se usa cada vez más como tiradero clandestino, triste título que ya carga encima. Entre Zacatecas y San Luis, la zona vive atrapada entre disputas criminales, hechos violentos y un miedo que la población ya siente demasiado cerca.
Mientras tanto, la 49 sigue ahí, silenciosa, con la misma vibra incómoda de quien ya vio demasiado.
















