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Agencia Reforma
Monterrey, NL 11 septiembre 2026.- David Byrne transformó su escenario en una puesta donde música, danza, arte visual y crítica social convivieron durante casi dos horas.
El músico británico de 74 años se presentó la noche del jueves en el Escenario GNP con la gira Who Is the Sky?, que acompaña su más reciente material discográfico.
Las luces se apagaron a las 21:10 horas e inmediatamente entró un despreocupado Byrne acompañado por tres músicos para interpretar “Heaven” de Tal king Heads, banda fundada por el artista, y fueron recibidos por una larga ovación.
Desde el inicio quedó claro que no se trataba de un concierto convencional.
No había atriles, bases para instrumentos ni estructuras sobre el escenario. El piso funcionaba como una pantalla, enmarcado por tres pane les verticales de piso a techo que cambiaban constantemente entre canciones, mostrando animacio nes, imágenes abstractas, fotogra fías y videos.
Los músicos cargaban sus instrumentos mientras se despla zaban por el escenario junto a un grupo de bailarines, todos vesti dos con trajes naranjas y siguien do coreografías únicas para cada canción.
Temas de su nuevo álbum como “Everybody Laughs” se intercalaron con clásicos como “And She Was” o “This Must Be The Place”, estableciendo un aire ecléctico y nostálgico, pero sobre todo irre sistiblemente bailable.
Entre las butacas, los asistentes se contagiaron de la energía que proyectaban los intérpretes, bailando diversos ritmos y cantando canción tras canción.
Durante una de sus interven ciones, Byrne mostró fotografías de su visita al Museo MARCO y comentó que, inicialmente, pensó que el edificio, obra del arquitecto Ricardo Legorreta, era autoría de Luis Barragán. “Alguien se está copiando”, dijo el cantante antes de aclarar su confusión, comentario que provocó risas entre el público. Pero luego compartió que se enteró que Le gorreta era discípulo de Barragán.
Aprovechando su visita a Mé xico, Byrne interpretó “¿Cuál es la razón?”, su reciente colaboración con Natalia Lafourcade y el Instituto Mexicano del Sonido, que reimagina la canción “What Is The Rea son For It?” en una cumbia bilingüe con todo y acordeón, resaltando las influencias latinas del artista.
A falta de Lafourcade, la bajista Kely Cristina Pinheiro interpretó los versos en español mientras bailaba y ejecutaba el bajo, protagonizando el momento más ecléctico de la velada Más tarde, una luz circular iluminó a Byrne entre la oscuridad del escenario.
Unos casi tétricos golpes de la percusión y una inconfundible línea de bajo dieron lugar a la gran sorpresa de la noche: “Psycho Killer”, tema emblema de Talking Heads que Byrne no interpretaba en sus giras desde hacía casi dos décadas.
Durante la enérgica “Life Du ring Wartime”, las pantallas proyectaron imágenes de protestas en Estados Unidos contra las políticas migratorias y las acciones del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE).
Después de “Once in a Lifeti me”, la banda abandonó el escenario entre gritos de “¡Otra!”.
Byrne regresó para interpretar la íntima “Everybody’s Coming to My House”.
El público se mantuvo de pie, cantando y bailando hasta la última nota de “Burning Down the Hou se”, que cerró el concierto alrede dor de las 23:00 horas.















