- Lo que empezó como una acción valiente en la San Luis, terminó con un ladrón armado, pero sin vida
FOTOS: CORTESÍA
San Luis Potosí, S.L.P. — A veces la línea entre héroe y villano es tan delgada como una llanta de Italika. Y si no, hay que conocer la historia de Andrés “N”, un joven de 25 años y empleado de una refresquera, que quiso “poner orden” durante el intento de robo de una motocicleta… pero terminó detenido por homicidio.
Todo pasó en la calle Décima, de la colonia San Luis, donde un grupo de vecinos -donde estaba pasando Andrés. decidió plantarle cara a un presunto ladronzuelo que intentaba llevarse una moto ajena. Las cosas, como suele pasar cuando se mezcla adrenalina con coraje, se salieron de control.
En medio de la trifulca, el presunto ratero, que dicen los testigos llevaba con él una fusca porque a mano limpia no se atreven, recibió un golpe tan fuerte que quedó postrado como celular sin carga después del 1 %, o como piñata después de la mordida del pastel: sin movimiento y sin fiesta.
Elementos de la Guardia Civil Estatal (GCE) llegaron al lugar como primeros respondientes.
Al revisar la escena, confirmaron que el sospechoso ya no presentaba signos vitales. Andrés, todavía alterado, admitió haber participado en la golpiza junto con otras personas que ya se habían esfumado del lugar.
La GCE procedió a detenerlo en flagrancia y lo puso a disposición de la Fiscalía General del Estado (FGE), que ahora investiga el caso como homicidio calificado.
Según el parte oficial, el occiso aún no ha sido identificado, mientras que el joven trabajador enfrenta la complicada tarea de explicar cómo una acción “de justicia vecinal” terminó con una muerte.

















