- El caso de Nancy Ayala, madre de 4 hijos asesinada por su pareja, conmocionó a Texas y ahora el agresor habría encontrado refugio
SAN LUIS POTOSÍ / MESQUITE, TEXAS. – El feminicidio de Nancy Ayala, una madre de cuatro hijos, no solo estremeció a Texas: también puso los reflectores sobre San Luis Potosí, donde -según testigos— su asesino, Samuel Tovar, se pasea tranquilo, como si no acabara de destruir una familia.
La historia parece de pesadilla, pero es real. Nancy fue asesinada frente a sus hijos, en su propia casa, en Mesquite, Texas. Las cámaras de seguridad captaron el momento en que Tovar la golpea brutalmente, la toma del cabello y, sin una pizca de humanidad, le dispara en la cabeza.
Antes de huir, todavía tuvo la frialdad de decirle a su hija:“Tu mamá ya está muerta.”

Nancy fue trasladada al hospital, donde luchó por su vida durante varios días. Pero el 7 de septiembre de 2025, su corazón no aguantó más.
Mientras su familia lloraba, Tovar escapó rumbo a México. Y sí, porque los cobardes siempre huyen.
De acuerdo con versiones cercanas a la familia, el presunto asesino cruzó por la frontera y se refugió en San Luis Potosí, donde “sus parientes” lo protegen.
El tipo que mató a su esposa frente a sus hijos podría estar tomando café en una plaza, sonriendo en las calles, o hasta presumiendo “vida nueva” en redes. Porque, claro, la justicia a veces llega tarde, y los monstruos llegan primero.
Hoy, su historia se convirtió en un grito que atraviesa fronteras. En Texas la lloran, y en México la recuerdan como símbolo de resistencia ante el horror que muchos siguen llamando “problemas de pareja”.
Porque si algo enseña esta historia, es que el silencio protege asesinos… y en San Luis, más de uno parece vivir cómodo bajo esa sombra.
Fotos: Redes sociales
















