- Danzantes reclaman equidad en presupuesto público
Staff/El Mañana
Parece que la banda de guerra tiene mejores notas que la repartición de apoyos en Villa de Ramos. Mientras la Primaria “Justo Sierra”, en El Zacatón, estrena instrumentos, los vecinos de La Concepción levantan la voz preguntando cuándo les tocará el turno a ellos.
La administración municipal entregó 10 tambores y 10 cornetas bajo la bandera de fortalecer el civismo. Sin embargo, para otros sectores, el evento resulta un recordatorio de que las peticiones culturales también existen y permanecen archivadas en el escritorio de las autoridades.
La dotación fue resultado de una solicitud formal que permitió a los alumnos de la “Justo Sierra” contar con baquetas nuevas y cinturones relucientes para marcar el paso. No obstante, en La Concepción, la realidad es otra: la danza pide pista. Los habitantes señalan que, si el objetivo es impulsar la formación integral, sus grupos artísticos poseen el mismo derecho a recibir insumos.
La brecha es evidente. La queja es clara: las actividades culturales parecen jugar en una liga menor al momento de gestionar apoyos. El Ayuntamiento reitera su compromiso con el desarrollo, pero la logística de estas entregas suele dejar a unos con los aplausos y a otros en espera. La lección es que no basta con atender a una escuela si el resto de las tradiciones se quedan bailando con la más fea. ¿
”Falta que nos ayuden también acá en La Concepción; nos hacen falta cosas para la danza. También tenemos derecho a que nos ayuden.” comentaron en redes sociales.

















