Agencia Reforma
Ciudad de México 12 marzo 2026.- Luego de que la Oposición y hasta sus aliados bloquearon su propuesta de reforma electoral, la Presidenta Claudia Sheinbaum anunció que irá por un Plan B en la materia.
En la nueva iniciativa, que incluirá cambios constitucionales, se plantearía que la revocación de mandato se empate con la elección del 6 de junio de 2027 o se mantenga en 2028; y que en una consulta popular se pregunte sobre la reducción al gasto de los partidos políticos.
“Que se permita el uso de la consulta popular en temas electorales. ¿Por qué no preguntarle a la gente, por ejemplo, los montos a los partidos políticos? Habrá temas que no deben ir a consulta pública porque forman parte de la República, pero ¿por qué no algunos temas electorales?”, deslizó.
Luis Carlos Ugalde, ex presidente del IFE, opinó que estas medidas convertirían la elección intermedia en un plebiscito en torno a la Mandataria.
“La elección intermedia sería un referéndum alrededor de la Presidenta, colocando su permanencia y popularidad en el centro de la contienda; y el día de la elección te preguntarían en una boleta si quieres quitar dinero y privilegios a los partidos”, criticó Ugalde.
La propuesta de Plan B también buscará recortar recursos a partidos políticos, congresos locales, ayuntamientos y hasta el Senado, con la finalidad de obtener una bolsa de 4 mil millones de pesos.
Tras una reunión nocturna con legisladores de Morena, PT y PVEM, que terminó la madrugada de ayer, Sheinbaum presentó los ejes de la nueva iniciativa, exhibió lo que llamó excesos de Ayuntamientos y Congresos locales, y explicó que el plan contempla aplicar topes al presupuesto del Poder Legislativo.

Académicos que participaron en un seminario electoral en la UNAM coincidieron en que con su Plan B la Presidenta mantiene su intención de perpetuar a Morena en el poder. “El recorte implícitamente implica concentración de poder”, dijo Luis Eduardo Medina, investigador de la UAM.
El constitucionalista Diego Valadés destacó que se apuesta al deterioro de los partidos políticos. “Hay una ofensiva retórica, sistemática, acosando y acusando a los partidos. Sin partidos no hay democracia posible”, estimó.
El coordinador del PT en San Lázaro, Reginaldo Sandoval, también puso en duda el nuevo plan electoral.
“Si todo es en la ruta de consulta, ¿para qué sirven entonces los parlamentos? Si todo lo llevas a la ruta de ver qué dice la gente en una encuesta, ¿qué tipo de institucionalidad estamos construyendo, qué tipo de República estás planteando?”, cuestionó.
Va de nuevo
La Presidenta esbozó los temas que contemplaría su Plan B electoral, mediante reformas constitucionales
– Llevar a consulta pública el recorte al gastos de partidos políticos
– Recorte en congresos locales y municipios
– Establecer tope al gastos del Poder Legislativo, tanto al Senado como a la Cámara de Diputados
– Plantea ejercicio de revocación en tercer o cuarto año de gestión













