Staff/ El Mañana
En Santa María del Río, el problema ya no solo se ve… se padece todos los días. Vecinos denunciaron que desde hace más de un año brota drenaje en el río, a la altura del puente ubicado detrás del colegio Miguel Ángel, generando malos olores y un foco de contaminación en una zona transitada.
Lo que encendió aún más el enojo fue la respuesta oficial. Habitantes que acudieron al área de Agua Potable señalaron que el director, José de Jesús Ríos Rodríguez, minimizó la situación con la frase: “Hay cosas más importantes”.

La inconformidad también apunta a la administración de la alcaldesa Isis Ayde Díaz Hernández, donde se acumulan reclamos por desabasto de agua, pipas que tardan semanas, fugas sin atender y solicitudes que no encuentran respuesta.
El contraste resulta evidente: mientras se presume la rehabilitación del puente con iluminación y mejoras visibles, a unos metros persiste el drenaje estancado. Obras para la imagen, problemas de fondo sin resolver.
A esto se suman señalamientos por presunto nepotismo y cuestionamientos al manejo operativo del servicio, en un contexto donde las quejas ciudadanas continúan creciendo.
Porque en Santa María del Río, el problema no solo está a la vista… también está en el abandono.

















