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Staff / El Mañana
Habitantes del municipio de Matlapa cuestionan el derribo de ejemplares arbóreos con más de siete décadas de existencia, los cuales fueron retirados para dar paso a la edificación de un proyecto gubernamental.
Una profunda indignación y molestia ha surgido entre diversos sectores de la sociedad en la zona huasteca, específicamente en el municipio de Matlapa, luego de que se concretara la tala de múltiples árboles que superaban los setenta años de antigüedad. Los ejemplares, que durante generaciones funcionaron como un auténtico pulmón urbano y brindaban sombra natural a los transeúntes sobre la avenida principal, fueron removidos durante las primeras horas de la madrugada para liberar el terreno donde se pretende levantar la llamada “Ecocentralita”.
Los colonos afectados manifestaron su descontento ante lo que consideran una acción contradictoria y carente de sensibilidad ambiental por parte de la administración local. De acuerdo con los testimonios recabados entre los pobladores, resulta inaceptable que se destruya patrimonio natural de más de setenta años de historia bajo el argumento de modernizar la infraestructura urbana, máxime cuando las alternativas de diseño arquitectónico debieron contemplar la integración y respeto absoluto al entorno ecológico preexistente.
Por su parte, la respuesta oficial no se hizo esperar para intentar calmar los ánimos de la ciudadanía inconforme. Representantes del ayuntamiento municipal justificaron la intervención al argumentar de manera formal que las raíces y las ramas de estos longevos árboles representaban un riesgo constante para la integridad de las estructuras de diversos inmuebles aledaños, además de obstruir parcialmente el espacio público. Sin embargo, esta postura oficial generó aún más suspicacia, ya que los vecinos criticaron el hecho de que primero se destruyan ejemplares maduros imposibles de reemplazar a corto plazo, y posteriormente se promuevan campañas de reforestación simbólicas en otras zonas.
Ante este panorama de tensión social en la huasteca potosina, grupos de ambientalistas locales y residentes organizados anunciaron que mantendrán una vigilancia permanente en los predios de la avenida Lázaro Cárdenas. Los inconformes exigen mayor transparencia en los permisos de impacto ambiental otorgados para este y otros proyectos futuros, advirtiendo que no permitirán más afectaciones al patrimonio natural que da identidad y frescura a la región.
















