,

DESDIBUJA LÍMITES ENTRE LO SALVAJE Y CIVILIZADO

🔊 Escuchar esta nota informativa:

Agencia Reforma

Monterrey, NL 19 octubre 2026.- En Zorra (Sexto Piso, 2026), la nueva novela de Gabriela Jáuregui, una pareja abandona la ciudad para instalarse en una granja, pero lo que parecía una estancia tranquila se convierte en una pesadilla cuando una zorra irrumpe en el lugar y comienza a atacar el gallinero.

 “Hay algo muy relacionado con la fábula, justamente por la aparición de este animal, que aparece de pronto y empieza a obsesionar a la protagonista, que se da cuenta que hay una zorra que se está comiendo y robando a las gallinas y sus huevos”, señaló la académica Sara Uribe, quien presentó el libro junto a la autora la noche del sábado en la FIL Monterrey.

 Uribe definió la novela como una fábula contemporánea que explora las dicotomías entre lo salvaje y lo domesticado, así como entre lo civilizado y aquello que se considera ajeno a la civilización.

 “Me pareció que la fábula era un buen espacio para hacerlo”, indicó Jáuregui, también poeta y autora de Feral (2022).

 “Quería desdibujar este espacio, que construyo en mi escritura, esos límites que parecieran muy claros entre nosotros y lo otro, entre los salvajes y, obviamente, nosotros, los civilizados, sobre los cuales descansa gran parte de la sociedad occidental”.

 La escritora explicó que buscaba cuestionar la idea de una naturaleza esencialmente buena y confrontarla con su dimensión animal.

 “Necesitaba ir al espacio de lo bucólico, que también tiene su parte de ladito del Jardín del Edén y estrellarla con (su lado) animal, con toda esta construcción de lo que es la naturaleza buena”.

 Mientras la zorra amenaza a las gallinas, la relación entre Ella, quien enfrenta una batalla contra las adicciones, y Él, un artista, comienza a deteriorarse con la llegada de una misteriosa Visitante.

 Para Jáuregui, la fábula ofrecía la posibilidad de cuestionar las categorías morales que tradicionalmente establece este género literario.

 “Una razón por la que la fábula era importante es porque sabemos que las fábulas están ahí para construir la moral y el orden, y delimitar los límites de lo bueno y lo malo.

 “Entonces (me pregunté) qué pasaba si usábamos este género para degenerarlo y desfabular, tramar algo con esos límites claros que se hacen completamente turbios”, agregó Jáuregui.

Shares