Staff / El Mañana
- Entre lágrimas y el último pase de lista, familiares y compañeros dan el último adiós a Raúl Eduardo Ortega, oficial estatal víctima de la violencia.
Ciudad Valles se vistió de luto para despedir al joven policía estatal Raúl Eduardo Ortega Gallegos, quien perdió la vida tras una cobarde agresión armada en Tamazunchale. El oficial, que siempre portó el uniforme con orgullo, fue velado por sus seres queridos antes de ser llevado al Sagrario Catedral, donde se realizó una misa de cuerpo presente para pedir por su eterno descanso.
Tras la ceremonia religiosa, el cuerpo fue trasladado a las instalaciones del C-4, donde ya lo esperaban decenas de sus compañeros de la Guardia Civil Estatal. En un ambiente de profundo respeto y tristeza, se realizó el último pase de lista y el toque de silencio, un momento que caló hondo entre los presentes. El secretario de Seguridad Pública del Estado, Jesús Juárez Hernández, encabezó el homenaje y aseguró ante la familia que este crimen no quedará impune, destacando que Raúl Eduardo cumplió con su compromiso de proteger a los potosinos hasta el último suspiro.
En un gesto cargado de simbolismo, las autoridades entregaron a la familia la bandera de México, agradeciendo el sacrificio del oficial que ofrendó su vida por la seguridad de todos. Entre patrullas y sirenas que resonaron en señal de respeto, el cortejo fúnebre partió hacia el Panteón Municipal de Ciudad Valles, donde los restos de Raúl Eduardo finalmente descansan, dejando un hueco imposible de llenar pero un ejemplo de valentía para toda la corporación.

















