Staff / El Mañana
- Bernardo, Juan e Ismael se sintieron los dueños de Tanquián, pero la Guardia Civil les puso un alto tras un intenso intercambio de plomo.
Un operativo que empezó como un simple patrullaje de rutina terminó convertido en un auténtico campo de batalla sobre la carretera a Tanquián.
Elementos de la Policía de Investigación y la Guardia Civil Estatal le pusieron un alto a tres sujetos que se sentían los meros jefes de la Huasteca, pero no contaban con que las autoridades no se iban a dejar amedrentar ni un poquito.
Al verse acorralados por las patrullas, estos presuntos delincuentes no la pensaron dos veces y soltaron el primer “plomazo”, desatando una persecución de película que puso a vibrar a toda la zona.
Tras repeler la agresión con todo, los uniformados lograron someter a quienes dijeron llamarse Bernardo Alberto, Juan Daniel e Ismael Guadalupe.
La cosa estuvo tan ruda que uno de ellos salió con un “recuerdito” de bala en el cuerpo, por lo que tuvo que recibir auxilio médico antes de que lo treparan a la patrulla para llevarlo directo a la sombra.
A estas “joyitas” les quitaron de todo para que ya no sigan dando lata: siete fusiles de alto poder, 19 cargadores bien surtidos, chalecos tácticos y tres naves en las que se movían para hacer sus fechorías por toda la región.
Por lo pesado del arsenal y lo peligrosos que resultaron los sujetos, se armó un convoy bien reforzado para trasladarlos bajo máxima seguridad directo a la capital potosina, donde ya los espera el Ministerio Público para que rindan cuentas de todas sus trácalas. ¡A ver si allá siguen igual de valientes!


















