- Se le sale de control al alcalde Santiago Rodríguez situación en la comunidad de Chiconamel
Staff/EL MAÑANA
La comunidad de Chiconamel, perteneciente al municipio de Tampacán, se ha convertido en foco de preocupación para sus propios habitantes, quienes denuncian un incremento en los casos de violencia familiar ligados al consumo desmedido de alcohol.
Vecinos aseguran que la proliferación de puntos clandestinos de venta de cerveza y aguardiente ha agravado un problema que ya era delicado, mientras el alcalde Santiago Rodríguez Posadas permanece ausente de una problemática que golpea directamente a las familias.
La molestia social apunta al nulo interés del ayuntamiento por intervenir y poner orden.
Habitantes señalan que, mientras la administración municipal se distrae en banalidades y asuntos de imagen, el descontrol en la venta irregular de bebidas embriagantes continúa creciendo sin operativos visibles, clausuras o acciones contundentes.
El resultado es un ambiente cada vez más riesgoso para mujeres, niñas, niños y adolescentes expuestos a entornos de violencia dentro de sus propios hogares.
El temor, sin embargo, ha obligado a muchos a guardar silencio. Existen quejas de pobladores que aseguran conocer los puntos de venta, pero evitan denunciar públicamente por miedo a represalias.
Mientras el ayuntamiento no asuma su responsabilidad y deje de mirar hacia otro lado, la violencia familiar amenaza con seguir creciendo.
La población hizo un llamado a Gobernación, área que consideran una aliada para frenar el problema.
















