Fotos_ Especial
Soledad de Graciano Sánchez, SLP – Si ya tenías listos los tenis para menear el rulito y las bocinas, te agüitaste: las autoridades apagaron el “festejo-fiesta” antes de que arrancara.
La Guardia Civil municipal apareció con todo —literalmente con él— y canceló dos eventos masivos en colonias donde se esperaba que la gozadera no parara.
A eso súmale 15 bailes callejeros que ya tenían bocinas, toldos y expectativas de banda. Pero no: “hoy no suena el bajo”, dijeron las patrullas.

¿Qué motivó la intervención? Pues resulta que esas pachangas se llevaban a cabo sin permiso alguno, en plena vía pública, con sonido instalado y todo el rollo —lo que según las autoridades es caldo de cultivo para “alterar el orden y complicar emergencias”.
Las colonias señaladas (Cactus, Pavón, La Virgen, La Lomita, San Francisco) vieron cómo el sonido y el toldo desaparecían rápido antes de que la gente pudiera armar la pista. Y los organizadores… pues digamos que vieron cómo el “fiestón” se convirtió en “reunión de vecinos sin bocinas”.















