- Al menos 367 comunidades han manifestado su rechazo y han iniciado procesos de organización para impedir la instalación de proyectos extractivos.
Staff/ El Mañana
En el marco del Día de la Tierra, comunidades indígenas de la Huasteca reafirman la defensa de sus territorios frente al fracking, al advertir que la protección del agua y la vida no admite negociación ante proyectos que consideran de alto riesgo ambiental.
A través de un mensaje difundido por la Alianza Mexicana contra el Fracking, pueblos tenek y nahuas reiteraron que sus territorios no son zonas de sacrificio. La postura surge en un contexto de creciente preocupación por planes energéticos que contemplan exploración mediante fracturación hidráulica en regiones con alta biodiversidad y dependencia hídrica.
De acuerdo con organizaciones ambientales y académicas, el fracking implica el uso intensivo de millones de litros de agua mezclados con químicos, lo que puede generar contaminación de mantos acuíferos, afectaciones a la salud y alteraciones en ecosistemas. En México, informes de la Comisión Nacional de Hidrocarburos han documentado actividad exploratoria en la cuenca Tampico-Misantla, donde se ubican cientos de comunidades indígenas.
En este escenario, al menos 367 comunidades han manifestado su rechazo y han iniciado procesos de organización para impedir la instalación de proyectos extractivos. Señalan que el impacto no solo sería ambiental, sino también social, al poner en riesgo actividades como la agricultura, el acceso al agua y la cohesión comunitaria.
El pronunciamiento en esta fecha simbólica refuerza una demanda que trasciende lo local: la necesidad de replantear los modelos de desarrollo frente a la crisis climática. Para los pueblos originarios, defender la tierra es defender la vida, una responsabilidad colectiva que, advierten, no puede postergarse.

















