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Staff / El Mañana
La nueva película del director mexicano desató tremendo pleito con la crítica gringa, pero sus cuates Guillermo del Toro y Alfonso Cuarón salieron al quite.
La raza cinéfila anda con el Jesús en la boca luego de que se armara un agarrón de aquellos en las benditas redes sociales por culpa de Digger, la flamante y esperada cinta del paisano Alejandro González Iñárritu que trae al mismísimo Tom Cruise como protagonista. Resulta que apenas se estrenó la producción y los críticos de Estados Unidos le cayeron con todo el peso de la ley, tachándola de pretenciosa y augurándole un fracaso rotundo en la taquilla.
Lejos de quedarse callados ante semejante masacre mediática, los consentidos de Hollywood y compadres del “Negro”, Guillermo del Toro y Alfonso Cuarón, se enfundaron la capa de superhéroes para defender a su carnal. El buen Guillermo fue el primero en soltar el manotazo en la mesa, tildando de “insignificante” el titular de un conocido portal gringo que demeritaba la experiencia de ver el filme en la pantalla grande. Con su estilo sin pelos en la lengua, el tapatío aseguró que la obra es toda una joya visual.
“Ámala o no. Y, sí, yo sí. La película cumple en escala, ambición y alcance a nivel de pantalla cinematográfica. Audaz, atrevida y cinematográficamente compleja”, soltó Del Toro en su cuenta de X, dejando claro que el chisme de que la cinta es un bodrio es puritita envidia de la malquerencia internacional. Para rematar, el director de El Laberinto del Fauno recordó que las grandes obras maestras siempre nacen en medio de la polémica y los dolores de parto con la crítica especializada.
Por su parte, el también oscarizado Alfonso Cuarón no se quiso quedar atrás en el chisme y tiró de historia cinematográfica para cerrar hocicos. Cuarón compartió un recordatorio bien sabroso sobre cómo joyas inmortales de la talla de Blade Runner, 2001: Una odisea del espacio y El resplandor fueron despedazadas por los críticos en su respectivo estreno, para después consagrarse como los clásicos más respetados del séptimo arte. ¡Tómala papá!
Mientras los especialistas se rasgan las vestiduras discutiendo si la comedia y el mensaje ambiental de la película funcionan o no, la taquilla mexicana ya tiene la última palabra desde este pasado 1 de octubre. La raza ha respondido con curiosidad en las salas de cine, dividiendo opiniones entre los que aplauden la locura del director y los que prefieren criticarla. Lo que es un hecho es que los Tres Amigos demuestran que en las buenas y en las malas la amistad y el talento mexicano se defienden con garra.


















