-El garambullo, “superfruto” silvestre de la región, ya puede disfrutarse en aguas y helados.
Staff/EL MAÑANA
Los colores, jugos y sabores exóticos de los garambullos y las pitayas convierten el mes de mayo en una de las temporadas más esperadas en la Región Media potosina, pues estas frutas silvestres forman parte de la identidad y tradición gastronómica de la zona.
El garambullo, considerado un “superfruto” silvestre mexicano por sus propiedades antioxidantes y nutritivas, tiene su temporada de recolección entre abril y junio.
La pitaya, además de San Luis Potosí, se produce en estados como Baja California Norte y Sur, Sonora, Sinaloa, Nayarit, Jalisco, Zacatecas, Colima, Michoacán, Guanajuato, Querétaro, Tamaulipas, Veracruz, Morelos, Guerrero, Puebla y Oaxaca, y es una fruta altamente apreciada por su sabor dulce y refrescante.
Ambas frutas exóticas ya pueden encontrarse en mercados de Rioverde y otros municipios de la región, donde son consumidas frescas, en aguas, nieves, dulces y postres típicos.
Además, durante esta temporada es común observar a familias completas y comerciantes locales recorrer caminos y zonas serranas para recolectar estos frutos, actividad que también representa un ingreso económico temporal para muchas comunidades de la Región Media.
















