Staff / El Mañana
Un problema sanitario persiste en inmediaciones del Hospital Central, donde el colapso del drenaje mantiene el flujo constante de aguas negras sobre la avenida Niño Artillero y zonas cercanas, generando riesgos para pacientes, familiares, comerciantes y transeúntes que diariamente circulan por el área.
De acuerdo con testimonios ciudadanos, el escurrimiento alcanza espacios peatonales y desprende olores intensos que complican la movilidad y afectan las condiciones de salubridad, especialmente considerando la cercanía con uno de los principales centros hospitalarios del estado, donde acuden personas con sistemas inmunológicos comprometidos.
Usuarios y comerciantes aseguran que los reportes han sido reiterados tanto al INTERAPAS como al Ayuntamiento capitalino, sin que hasta el momento exista una intervención visible que permita identificar el origen de la fuga ni un plan claro de reparación.

El retraso en la atención ha generado críticas hacia la administración municipal encabezada por Enrique Galindo Ceballos, a quien señalan por la falta de respuesta ante un problema que rebasa lo estético y se convierte en un asunto de salud pública.
Mientras el drenaje continúa desbordado, la preocupación crece entre quienes acuden al Hospital Central, pues consideran que la exposición prolongada a aguas residuales representa un riesgo innecesario en un entorno que debería priorizar la higiene y la seguridad sanitaria.


















