- Expansión humana y sequías recurrentes aceleran la crisis ecológica regional.
Especies endémicas de cactáceas, reptiles, aves y mamíferos sufren una presión ambiental sin precedentes en el Altiplano Potosino. Según especialistas en conservación, este fenómeno pone en riesgo de subsistencia a la fauna y flora adaptadas a condiciones extremas.
La problemática impacta directamente a los municipios de Catorce, Charcas, Matehuala, Villa de Ramos y Vanegas. En estas localidades, el deterioro de los ecosistemas semidesérticos se consolidó como la principal preocupación ecológica actual.
Informes técnicos advierten que la combinación de sequías recurrentes y el cambio climático aceleraron la degradación de los entornos naturales.
A la par, la expansión agrícola y ganadera alteró drásticamente el uso de suelo tradicional en la zona.
El crecimiento de proyectos de infraestructura y el aprovechamiento de recursos fragmentaron corredores biológicos fundamentales, de acuerdo con los expertos.
Esta pérdida de hábitat destruye zonas reconocidas internacionalmente por su singular y delicada riqueza biológica silvestre.
Los investigadores explicaron que la fragmentación de estos ecosistemas rompe de forma directa el equilibrio ambiental local.
La disminución de la cobertura vegetal compromete procesos naturales críticos como la polinización y la regeneración de suelos.
Los defensores del medio ambiente señalan que las consecuencias directas incluyen la desertificación.
5 municipios afectados: Catorce, Charcas, Matehuala, Villa de Ramos y Vanegas (los cuales conforman la zona bajo amenaza ecológica).
















