Staff / El Mañana
- Un joven perdió la vida tras recibir varios impactos de bala en la lateral de la carretera 57; los responsables lograron darse a la fuga antes de que llegara la ley.
La noche del viernes, la muerte rondó la lateral de la carretera 57. Eran eso de las 22:30 horas cuando el estruendo de los plomazos rompió la calma cerca de la zona del Seminario, dejando a un hombre tendido sobre el pavimento en medio de un charco de sangre.
Quienes pasaban por el lugar y escucharon las detonaciones no tardaron en pedir esquina a los servicios de emergencia.
En pocos minutos, paramédicos de la Guardia Civil Municipal llegaron con la intención de darle los primeros auxilios, pero nomás le tomaron el pulso y confirmaron que el chavo ya se había ido al “otro barrio” debido a las heridas de bala.
De volada, el sitio se llenó de patrullas de Villa de Pozos y de la estatal, quienes tiraron la cinta amarilla para acordonar el área y evitar que los curiosos borraran las huellas del crimen.
Mientras tanto, en los alrededores se buscó a los responsables, pero como suele suceder, ya habían puesto tierra de por medio sin dejar rastro.
Más tarde, hicieron su aparición los peritos de la Fiscalía y la Policía de Investigación para levantar los casquillos y llevarse el cuerpo al Semele.
Hasta ahora, el hoy occiso permanece en calidad de desconocido y no hay ni una pista de quiénes apretaron el gatillo, dejando una mancha más de violencia en la capital.
















