Agencia Reforma
Ciudad de México 7 marzo 2026.- La emblemática telenovela ‘Cuna de Lobos’ cumple 40 años de haber revolucionado la televisión. Recordémosla.
Cuna de Lobos marcó un antes y un después en las telenovelas hechas en México, y hasta la fecha ha sido el único teledrama que ha alcanzado más de 84 puntos de rating en su episodio final, lo que equivalió a más de 8 millones de espectadores, el 5 de junio de 1987, mientras que promedió más de 50 puntos de rating por capítulo, lo cual significaba casi 5 millones de personas viéndola cada noche. Un clásico de clásicos entre los clásicos.
En 2026 se cumplen los 40 años de esta telenovela, que tuvo su primera transmisión el 13 de octubre de 1986 y que reunía a un elenco variado, con primeros actores y actrices catapultados así a la fama internacional: María Rubio como Catalina Creel, Alejandro Camacho como Alejandro Larios, Gonzalo Vega como José Carlos Larios, Rebecca Jones como Vilma de la Fuente Larios, Carmen Montejo como Doña Esperanza, Rosa María Bianchi como Bertha Moscoso, Josefina Echánove como Elvia, y en el papel central y que desata gran parte del drama, Diana Bracho como Leonora Navarro.
A diferencia de cualquier otra telenovela que hubiera presentado Televisa antes en su horario estelar, esta creación de Carlos Olmos sorprendió por su narrativa dramática, policiaca y de misterio, en la que exponía a Catalina Creel como la líder de una poderosa familia que hizo de todo para fortalecer a su único hijo biológico en el camino por heredar un imperio, sabiendo que él no tenía el carácter ni la visión que necesitaba, por lo cual fue cambiando de planes hasta considerar que su nieto sería el indicado para tal misión. Y eso le valió fraudes, mentiras, delitos y hasta asesinatos sin contemplaciones.
A Catalina Creel la conocimos como la villana por antonomasia y hoy sigue siendo un referente en la cultura pop mexicana. Este maquiavélico personaje fue concebido por Carlos Olmos tomando como inspiración a la Señora Taggart, el macabro rol de Bette Davis en el filme El Aniversario (1968), en el cual usaba un parche como escudo emocional para manipular a sus tres hijos y a quienes les insistía en que debía celebrar un año más de matrimonio con su esposo, ya fallecido.
María Rubio fue la elegida por el equipo de producción y el mismo escritor para darle vida a la villana, que combinaba vestidos con su parche sobre el ojo derecho y que fue la maestra de las psicópatas, una asesina cuya gran “virtud” era no contar con cómplices en sus crímenes y manipular financiera y emocionalmente a su hijo legítimo, Alejandro (Alejandro Camacho), a su nuera Vilma (Rebecca Jones) y a su hijastro José Carlos (Gonzalo Vega), a quien le hizo creer que lo quería aunque lo odiaba, y más cuando el espectador se percató de que su papel de mártir era fingido, porque su ojo de vidrio era falso, ya que nunca quiso librarlo de la culpa por el supuesto accidente que él provocó.
Independientemente de los tremendos encontronazos que la matriarca de Los Larios tuvo con la mayoría de los protagonistas, el hilo conductor de la historia siempre fue el tipo de asesinatos que cometía y la forma en que resolvía el “exterminio” de sus enemigos y de quienes le estorbaban para continuar con su plan de formar al gran heredero para su imperio, o sea, “El Pequeño Édgar”. Los espectadores quedaron impactados cuando mató al Inspector Suárez (Humberto Elizondo) electrocutándolo con una podadora luego de arrojarlo a una piscina o a Lucerito (Magda Karina) ahorcándola con unos audífonos.
El gran engaño de la historia se da al principio, cuando la malvada mujer interviene en un plan maestro para que su hijo Alejandro se quede con el bebé biológico que engendró con Leonora, a quien engañarán para robárselo y fingir que Vilma, quien también engaña a la sociedad mediante su falso embarazo, lo presuma como suyo. El Pequeño Édgar es el eje central de la historia para la abuela, la madre, el padre, el tío, la madre postiza, la tía abuela postiza y todos los involucrados.
La telenovela estuvo repleta de elementos simbólicos que se volvieron referencia, e incluso hoy forman parte de la cultura de redes sociales. Obviamente, el parche estilo Catalina, pero también su peluca rubia y gabardinas para asesinar o el frasco con líquido mortal que usaba. Al final de la historia, la malvada mujer regaló una escena memorable diciendo que estaba “harta, cansada.”. Ya la descubrieron y ya se dio cuenta de que mató a su propio hijo al causar el accidente de avión al que se subió inesperadamente.
El único refrito, nueva versión o adaptación que ha hecho Televisa se transmitió entre octubre y noviembre del 2019, con Paz Vega a la cabeza y con Paulette Hernández, Gonzalo García Vivanco y Diego Amozurrutia completando el reparto principal, y aunque la empresa presumió buenos ratings, toda la producción fue despedazada por la crítica y pasó sin pena ni gloria, a tal grado que poca gente la recuerda y no se ha hablado más de ella. No cumplió con las expectativas.














