EL ERARIO PA´MIS CUATES 

Por Joseph Malone

En muchas instituciones públicas, el problema no es la falta de talento, sino la repetición de los mismos nombres. En el Centro de las Artes de San Luis Potosí (CEART), es evidente la constante presencia de miebros del mundillo culturulero: los llamados becadependencientes, que se benefician de manera permanente gracias al influyentismo más que a su talento.

Una presencia permanente en el CEA es la del literato, columnista, opinólogo, “teacher” y hasta participane en el premio estatal de periodismo (sin ser periodista) es Alejandro Roque, quien no se impulsa tanto por sus habilidades sino por un cuate del área académica del CEA llamado Aldo Vázquez Nava.

La discusión no gira únicamente en torno a la calidad del trabajo académico o literario, sino a la percepción de cercanía y favoritismo dentro de una institución pública que debería garantizar apertura y pluralidad para creadores, talleristas y promotores culturales de TODO el estado, dícese de los 59 municipios, donde abundan los pintores, cuentistas, literatos, poetas y poetisas etcétera, etécetera, etcétera.

Aldo Vázquez Nava ocupa el cargo de titular del área académica del CEART San Luis Potosí. De acuerdo con su declaración patrimonial de modificación 2023, presentada en mayo de 2024, reportó ingresos netos anuales por 414 mil 738 pesos derivados de su cargo público, lo que representa aproximadamente 34 mil 561 pesos mensuales netos.

Además, declaró ingresos adicionales por 6 mil 635 pesos por concepto de servicios profesionales o asesorías externas.

Más allá del salario (digo, mil pesos diarios por sacar amigos de la agenda telefónica y ponerlos a dar cursos con recursos del Estado sí tendría que analizarse, al menos el director del CEA) , el debate de fondo es otro: ¿bajo qué criterios se selecciona a quienes imparten cursos y talleres dentro de instituciones financiadas con recursos públicos? La cultura, como cualquier espacio público, debería construirse desde la diversidad de voces y oportunidades, no desde círculos cerrados donde los mismos perfiles aparecen de manera recurrente.

El problema del influyentismo no siempre necesita contratos millonarios para generar inconformidad. A veces basta la percepción constante de que las oportunidades ya tienen destinatario antes de abrirse al resto de la comunidad cultural.

Y ahí es donde las instituciones públicas deben entender algo fundamental: en materia cultural, la transparencia también es una forma de legitimidad. Que Aldo tenga más amigos y amigas para que también les dé chamba.

Shares



El Mañana San Luis

junio 2026
L M X J V S D
1234567
891011121314
15161718192021
22232425262728
2930