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Tras Bambalinas
Por Juan de la Plaza
La primera prueba de fuego de Somos MX en San Luis Potosí terminó como empiezan muchos partidos en México: repartiendo el poder entre los mismos de siempre, en el discurso prometía abrir espacios para la ciudadanía y en los hechos demostraron otra cosa: la dirigencia estatal quedó en manos de Xavier Nava Palacios tras un cuestionado proceso interno y desde donde construirá su candidatura para el 2027.
La historia es conocida, a falta de principios firmes y congruencia, Nava ha recorrido prácticamente todo el espectro opositor: desde el PRD, PAN, Morena y ahora Somos MX, nuevo membrete de las glorias del PRD que cayeron desgracia y lograron convencer a varias figuras del conservadurismo a sumarse a esta empresa política en busca de espacios de poder y figurar de nuevo en la escena pública.
De Nava se sabe que no ha tenido un trabajo estable y seguro desde que dejó la alcaldía capitalina, en tiempos de vacas flacas logra salir a a flote con el apoyo de la familia de su esposa, recibira ahora un sustento nada despreciable de las arcas de Somos Mx, en la política encontró su “modus vivendi”, y el desprestigio personal por el constante cambio de siglas no le preocupa siempre que lo acerque al poder y sus beneficios.
Con su elección a modo no solo obtiene la presidencia estatal del partido, ya se echó a la bolsa el control de la estructura interna, la conducción política y la posibilidad de construir su candidatura para la elección de 2027; el que ya se decepcionó y no tiene ningún futuro en Somos MX es el delegado José Manuel Aranda que votó en su contra; le hizo pasar vergüenzas a Nava y seguramente pagará caro su osadía.
El partido que nació ofreciendo pluralidad estrenó su vida interna con una decisión tomada desde la cúpula en beneficio de la familia Nava, la renovación termina donde comienzan los intereses de siempre; los jóvenes, los profesionistas, los liderazgos sociales y quienes buscaban participar sin pertenecer a una corriente histórica, quedaron como espectadores de un proceso donde las decisiones estaban definidas de antemano, las peores mañas del PRD, PAN y PRI se reciclan en Somos MX con mucha naturalidad.
Somos MX reúne a exdirigentes de esos partidos, académicos, líderes de opinión de la derecha, a exfuncionarios del INE que se quedaron sin trabajo, acumulando más resentimiento y encontraron un punto de coincidencia en la oposición al gobierno morenista, fuera de eso no queda claro cuál es el proyecto político que los une, más allá de ese objetivo, y surgen dudas sobre su identidad y su viabilidad.
En San Luis Potosí, esa contradicción afloró en toda su extensión, Nava volvió a ocupar el centro del escenario de manera arbitraria y ventajosa; el prestigio histórico de un apellido no sustituye la necesidad de construir instituciones democráticas, ningún partido puede presentarse como alternativa si reproduce, desde su nacimiento, las mismas prácticas que cuestiona en sus adversarios.














