El PVEM, sin oposición real

Juan de la Plaza

Tras Bambalinas

En el ajedrez político potosino hay una realidad que incomoda a muchos, pero que resulta cada vez más evidente: el Partido Verde Ecologista de México atraviesa su mejor momento y, del otro lado del tablero, no se observa una oposición sólida que le dispute con seriedad el control político del estado. El auge del PVEM no es fortuito ni producto exclusivo de coyunturas electorales; es consecuencia directa del trabajo del gobernador Ricardo Gallardo Cardona, quien ha logrado consolidar una presencia política territorial, social y administrativa que hoy marca la agenda pública.

Mientras el gobierno estatal acumula resultados en programas sociales, infraestructura y cercanía con la ciudadanía, la oposición luce fragmentada, desdibujada y sin narrativa. El PAN volvió a exhibir su crisis estructural con la renuncia de la diputada María Aránzazu Puente Bustindui. No es un episodio aislado, sino una señal más de un partido que se desmorona desde hace años, atrapado en disputas internas, sin liderazgos renovados ni proyecto rumbo al 2027. El PRI, por su parte, apenas sobrevive con coletazos esporádicos, pero hace tiempo que dejó de ser competitivo; está en la lona y sin capacidad real de reacción.

Morena ocupa un lugar peculiar en este escenario. Formalmente aliado del PVEM, en los hechos suele comportarse como adversario ocasional, con puñaladas internas y actitudes erráticas. Comparte, además, los mismos vicios que critica: falta de liderazgos propios, improvisación de candidaturas externas, pugnas internas y una obsesión por los cargos y los sueldos. La austeridad, en muchos casos, quedó reducida a un eslogan de campaña que poco resiste el contraste con la realidad.

Aunque a algunos les incomode aceptarlo, el PVEM es hoy la principal fuerza política local. Gallardo ha sabido capitalizar resultados tangibles en movilidad, desarrollo urbano y apoyo directo a las familias de menores ingresos, lo que se refleja en altos niveles de aprobación ciudadana. No es casual que el gobernador se mantenga en los primeros lugares de las encuestas nacionales; el respaldo social es un activo político que pesa y ordena.

Ese respaldo ha fortalecido la estructura verde: mayor presencia territorial, militancia activa y cuadros alineados a un proyecto de largo aliento. No se trata de una moda electoral, sino de una estrategia política que ha sabido leer las demandas sociales y responder con hechos. La coordinación entre el gobierno estatal y los cuadros del partido ha permitido sostener una narrativa de resultados, estabilidad y gobernabilidad.

San Luis Potosí muestra hoy indicadores que contrastan con el pasado reciente: desarrollo económico, inversión nacional y extranjera, seguridad pública entre las mejores cinco del país, reducción de la pobreza, programas sociales y generación de empleo. Hay unidad política y paz social. Gallardo mantiene interlocución con todos los sectores y, a diferencia de otras etapas, no se perciben conflictos generalizados ni malestar social acumulado.

En contraste, la oposición sigue sin rumbo. Disputas internas, liderazgos débiles y una desconexión profunda con las preocupaciones reales de la gente han mermado su capacidad de competir. No lograron articular una agenda alterna ni construir un relato creíble frente al avance del PVEM. Y en política, el tiempo no perdona: quien no se reorganiza, simplemente desaparece del juego.

https://elmananaslp.com.mx/suscripciones

Shares



El Mañana San Luis

junio 2026
L M X J V S D
1234567
891011121314
15161718192021
22232425262728
2930