MORQUECHO AL RING
¡Qué tal, mis queridos habitantes del subsuelo potosino!
Desde la penumbra de este Sótano les saludo, rascándome la cabeza ante el último chisme de la alta política, que más bien parece comedia de equivocaciones.
Resulta que Don Ignacio Segura Morquecho, la voz cantante del Partido Verde local, saltó a la yugular del alcalde Enrique Galindo Ceballos con un argumento que es dinamita pura.
Dice Don Nacho que el buen Galindo nos quiere vender espejitos con olor a futuro.
¡Vaya descaro! El edil anda muy gallito prometiendo un “San Luis sin miedo” y con oportunidades lloviendo del cielo.
El chiste se cuenta solo, mis estimados, porque Quique lleva casi cinco años despachando en la capital y la verdad es que el miedo sigue tan firme como los baches de la avenida.
¿Especialista en seguridad y super-policía? ¡¡¡Por favor!!!… Morquecho le recordó que su cacareada experiencia policiaca nomás no se nota en las calles, donde los potosinos caminan persignándose.
Para el PVEM, cada promesa del alcalde no es propuesta, ¡es una genial confesión de su propio fracaso! Es como prometer arreglar la gotera de la casa después de un lustro viendo cómo se inunda la sala.
La joya de la corona es la eterna crisis del agua y las colonias en el abandono.
Don Nacho remató con lógica implacable: no se puede pedir amor y confianza otra vez cuando dejas la casa en ruinas.
Menos rollo mareador y más resultados, Quique, que cinco años bastan para conocer al cojo sentado.
UN GOLAZO
Resulta que con el debut triunfal de la Selección Mexicana en el Mundial, quedó clarísimo quién trae el verdadero termómetro de la gente.
Mientras el municipio armó su pantallita en la Plaza del Carmen con una asistencia tan fría y discreta que daba lástima, la verdadera marea verde se desbordó por completo donde el Gobernador puso la mesa: en el Estadio Alfonso Lastras.
Ahí no hubo simulaciones. Cientos de familias potosinas abarrotaron el recinto gracias a la visión de un Gobierno Estatal que sí sabe lo que el pueblo quiere y le cumple con espacios dignos, seguros y vibrantes.
Entre porras, música de banda y un ambiente familiar impecable, el estadio rugió con cada gol, demostrando que cuando el Gobernador convoca, la afición responde en grande.
Las imágenes no mienten: la plaza oficialista de Galindo lució desértica, mientras que el estadio estatal se convirtió en el epicentro de la alegría potosina.
LA PORRA TE SALUDA
Y vámonos directo a Rioverde, donde el alcalde Arnulfo Urbiola Román volvió a montar su circo preferido.
Para ver el debut de México ante Sudáfrica, el “alcalde payaso” —como ya le dicen por su afán de lucir en cada carpa— instaló una pantalla gigante en la Plaza Principal.
Don Arfulfo, el autonombrado “Batman” quinta región, junto a su esposa la doñita Karina Quintero, andaba desatado repartiendo sonrisas falsas, regalitos sorpresa y hasta mariachis con pirotecnia, como si las luces artificiales pudieran tapar los verdaderos problemas del municipio.
Nos quieren vender “unidad y sano esparcimiento”, cuando la realidad es que el Ayuntamiento prefiere gastar en pan y circo mundialista antes que dar resultados reales en las colonias.
















