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El Sótano

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EL SELLO DE LA CASA
¡Vaya revés el que se avecina para los eternos contras y adversarios del gallardismo!.
Hoy viernes más de uno va a quedar con cara de payaso y tragándose sus propias palabras.
Cuánta tinta gastaron criticando la construcción de la Arena Potosí y pregonando a los cuatro vientos que la relación entre el gobernador y la presidenta Claudia Sheinbaum estaba rota.
Pues tomen su chocolate: la mandataria federal dará su informe y mensaje nacional nada más y nada menos que en la mismísima Arena Potosí, una de las obras insignias de este sexenio estatal.
La lectura política de esta jugada es de dos bandas y lleva jiribilla tanto para la oposición como para los morenistas puros que se sienten dueños del balón.
El aparato estatal ya tiene la encomienda de retacar y llenar el recinto hasta las lámparas con toda la estructura y la fuerza de la gallardía, demostrando músculo puro ante la invitada de honor.
Los mensajes van a estar a pedir de boca; los gestos, las sonrisas y los aplausos nos darán la pauta exacta y la verdadera lectura de los acuerdos cupulares rumbo a la gran batalla electoral de la sucesión en 2027.
El gobernador pone la casa, la estructura y los números, mientras la presidenta sella la alianza en el escenario que tanto maldijeron los contrarios.

ODIO PANISTA
El gallinero azul anda más alborotado que nunca. El divisionismo en el PAN ya alcanzó niveles de ruptura total por la pelea interna rumbo a la alcaldía capitalina.
Las patadas por debajo de la mesa están de pronóstico reservado.
Por un lado, un grupo de empresarios potentados —de esos que se sienten más españoles que potosinos— anda inflando y convenciendo a Marcelo de los Santos hijo para que se mueva, lo que ya desató la furia de los militantes de a pie.
Esta intromisión le dio directo en la línea de flotación al alcalde Enrique Galindo, quien ya tenía armada su estrategia para impulsar con todo a Verónica Rodríguez, la jefa estatal y senadora blanquiazul.
La traición ya se respira en los cafés políticos, pues varios empresarios que juraban lealtad a Galindo ya corrieron a formarse con Marcelo.
Y para acabarla de amolar, el grupo de los Azuara, comandado por el diputado David Azuara, observa el ring con calma sabiendo que ellos tienen la estructura real del partido.
Fieles a su bonita costumbre, los panistas ya empezaron a destruirse entre ellos mismos por el control del pastel.
¡Que traigan las palomitas!

DOS MUJERES UN CAMINO
Y para acabarla de amolar, la intensidad que trae Enrique Galindo por imponer a Verónica Rodríguez ya escaló de la oficina a la sala de su casa, desatando una auténtica telenovela familiar.
El plan maestro del alcalde es que Vero deje el Senado para buscar la alcaldía y que su esposa, Estela Arriaga —quien resulta ser la suplente—, asuma la curul federal.
Pero el tiro le está saliendo por la culata: las malas lenguas de palacio municipal juran que Estelita ya anda que no la calienta ni el sol.
El motivo del berrinche es que el edil ya nomás tiene tiempo, ojos y atención para la campaña de Vero, dejando en el olvido la agenda del hogar.
¡Drama puro en el Olimpo azul!.

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