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LA ARENA DEL RESPALDO VERDE.
Vaya sacudida de optimismo político la que se vivió este fin de semana en la Arena Potosí.
Ante un impresionante aforo de más de 21 mil almas, la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum Pardo, dejó en claro que la sintonía fina entre la Federación y el Gobierno del Estado que encabeza Ricardo Gallardo Cardona camina sobre ruedas.
En el marco de la presentación de los avances de su Segundo Informe de Gobierno, la mandataria federal no escatimó en reconocimientos públicos hacia el mandatario potosino, soltando un directo: “Gracias por la coordinación que tenemos, gobernador Ricardo Gallardo”.
Ese espaldarazo institucional no es poca cosa; al contrario, es el reflejo de que el diálogo y la suma de esfuerzos están por encima de las diferencias y que el proyecto estatal de la gallardía avanza con el aval y el cariño del centro del país.
PROYECTOS QUE UNEN.
Lo rescatable de este encuentro no se quedó solo en la foto ni en las palmas. Hay compromisos tangibles que van a detonar el desarrollo regional.
El anuncio de que ya camina la licitación del tren de pasajeros San Luis Potosí–Nuevo Laredo pinta para ser un antes y un después en la conectividad del estado, consolidándonos como el corazón logístico de México.
A esto hay que sumarle las buenas nuevas en salud, con el Hospital General de Rioverde y la próxima clínica en Ciudad Valles, un reclamo histórico de la Huasteca que hoy encuentra respuesta gracias al trabajo en equipo. En seguridad, la propia Presidenta lo admitió con claridad: pacificar el estado requiere de un gran equipo y de una coordinación real que ya se está ejecutando día con día.
COSECHA VERDE.
El que no cabía de la felicidad y con justa razón era el dirigente estatal del PVEM, Ignacio Segura Morquecho.
Para la dirigencia del Tucán, las palabras de Sheinbaum son la prueba fehaciente de que gobernar con responsabilidad da dividendos reales para las cuatro regiones potosinas.
El respaldo del Partido Verde al proyecto de la Cuarta Transformación se reporta sólido y con la mira puesta en el futuro. Cuando las piezas se alinean, los recursos fluyen —como el billón de pesos anunciado para programas de bienestar— y las obras se quedan para beneficio de la gente.
San Luis Potosí vive un momento de franca alianza federal, y eso, rumbo a lo que viene, es una carta fuerte difícil de ignorar.
¿Y EL ANFITRIÓN?
La otra cara de la moneda en la Arena Potosí la vivió el alcalde capitalino, Enrique Galindo Ceballos.
Acostumbrado a buscar los reflectores y proyectar una cercanía que las matemáticas del poder parecen diluir, el edil terminó relegado al graderío general, confundido entre Servidores de la Nación.
Cuentan que su equipo operó a marchas forzadas para colarlo al presídium o a la zona VIP, pero el frío protocolo presidencial no cedió. Al final, en su propio municipio, Galindo tuvo que ver el evento desde abajo, una postal incómoda que exhibe la distancia real con el centro.













