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EL JET QUE VOLÓ DE MÁS
En los corrillos de la 4T potosina ya comenzó el deporte favorito de temporada: descubrir quién está detrás de cada golpeteo en redes. Ahora circuló la versión de que la senadora del Verde, Ruth González Silva, sería propietaria de un lujoso jet privado. Pero resulta que al seguirle la pista al avión, la historia habría aterrizado en otra pista: la aeronave sería del exgobernador panista Marcelo de los Santos Fraga, quien incluso habría trasladado recientemente al expresidente Vicente Fox para participar en un foro empresarial. Dentro de la 4T atribuyen la campaña a un aspirante a la gubernatura que no habría conseguido el visto bueno de la cúpula morenista, aunque hasta ahora no existen elementos públicos para confirmar quién estaría detrás. El 2027 todavía está lejos y ya vuelan acusaciones, rumores y hasta aviones ajenos. ¡Imagínense cuando despeguen oficialmente las campañas!
LA CARTERA EN VERDE
Rumbo al Quinto Informe, en Finanzas sacaron la calculadora y aseguran que los números cuadran. Ariana García Vidal presume que San Luis Potosí mantiene finanzas sostenibles, semáforo verde nacional y una inversión pública superior a 69 mil millones de pesos. A eso suma una reducción de más de 600 millones de pesos de deuda heredada, cumplimiento de compromisos de corto plazo y respaldo al sistema de pensiones. Pero también le metieron tecnología a la recaudación: WhatsApp, módulos móviles y cajeros buscan hacer más sencillos los trámites y, según la dependencia, los ingresos crecieron más de 9% frente al año anterior. Placas y licencias gratuitas continúan como parte de la receta para aliviar el bolsillo. La apuesta de Finanzas es sencilla de explicar: menos deuda y más obra visible. Porque al final los números podrán verse muy bonitos en Excel, pero donde realmente deben cuadrar es en la calle y en la cartera de los potosinos.
HACKEARON HASTA LA TAREA
Vaya susto el que se llevaron por los rumbos de la UASLP. La Universidad reconoció un incidente de seguridad informática que, según la información difundida, habría comprometido datos de alrededor de 940 estudiantes de la zona norte. Entre la información presuntamente expuesta aparecen CURP, correos, domicilios, registros académicos y hasta fotografías. Y ahí sí, cambiar la contraseña ya no alcanza para regresar el genio a la botella. Entre estudiantes comenzaron a circular dudas sobre posibles riesgos y recomendaciones para proteger su información, mientras especialistas en ciberdelitos han llamado a extremar precauciones. Ahora la Universidad tiene una tarea que no admite extraordinario: aclarar exactamente qué información quedó comprometida, orientar a los afectados y reforzar sus sistemas. Porque una cosa es reprobar una materia y otra que repruebe el servidor. ¡En seguridad digital, copiar la tarea sale carísimo!














