🔊 Escuchar esta nota informativa:
SUBSIDIO FAMILIAR
¡Agárrense, que la “Fuerza Aérea” municipal sigue sumando tripulantes!.
Si usted pensaba que el único que disfrutaba de las delicias de la nómina capitalina sin derramar una sola gota de sudor era el mismísimo presidente estatal del PAN, Enrique Dahud Uresti—quien cobra la nada despreciable cantidad de 28 mil pesos mensuales—, lamento decirle que el descaro viene en paquete familiar.
Resulta que en los registros del Ayuntamiento también apareció colgada de la ubre presupuestal su bendecida hija, Yamile Laila Dahud Rubio.
La joven recibe puntualmente cada quince días un depósito de 8 mil 600 pesos, lo que al mes se traduce en casi 20 mil pesotes libres de polvo y paja por hacer absolutamente nada productivo para los potosinos.
Con razón la dirigencia blanquiazul anda tan apurada soltando periodicazos y organizando ruedas de prensa para golpear a todos los adversarios políticos de su gran jefe y benefactor, Enrique Galindo.
Qué bonita forma de facturar la lealtad partidista.
POLICÍAS A LA CAZA
Nos cuentan que la policía capitalina opera como banda de cazadores: un elemento activo de la corporación vial —cuyo nombre guardamos bajo siete llaves por obvias razones de seguridad— nos pasó el chisme completo.
El oficial nos entregó audios comprometedores que, de una vez les advierto a los mandos, si salen a negarlo, se los soltamos en la próxima entrega.
Resulta que la orden directa que bajó el Alcalde Enrique Galindo, ejecutada por sus mandos, es que hay un jugoso bono especial de 10 mil pesos para el policía que logre cazar e infraccionar a cualquier funcionario del Gobierno Estatal o del Partido Verde.
La consigna es clara: agarrarlos en lo que sea, principalmente buscando el estado de ebriedad, para armar un escándalo mediático de antología.
Pero la joya de la corona del safari municipal tiene un objetivo mayor: el alcalde prometió un superbono especial si logran pescar al diputado morenista Cuauhtli Fernando Badillo Moreno, actual presidente de la Mesa Directiva del Congreso.
Con razón en las últimas semanas los vecinos de Soledad de Graciano han denunciado a patrullas capitalinas operando fuera de su jurisdicción; no andaban perdidos, ¡andaban de cacería persiguiendo el billete!.
Por eso los oficiales están muy ocupados en las esquinas, con el radar encendido y buscando la chuleta política que les prometió su jefe.
LA MORDAZA
Para colmo de males, al alcalde le salió lo policía y su lado más represor.
Vaya berrinche que hizo tras la sesión de Cabildo en el Palacio Municipal al toparse con reporteros de medios que sí lo cuestionan.
De inmediato se puso de malas, ocultó la agenda y maltrató a los compañeros de la prensa que solo hacían su trabajo preguntando sobre su gestión.
Con un gran cinismo, violentando y censurando, ¡se atrevió a dar un discurso sobre la libertad de expresión!.
Qué pésimo se vio Enrique Galindo demostrando que prefiere la mordaza.
















