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Umbrales
Por: David Eduardo Vázquez Salguero
31 de julio de 2026
Solemos concebir al cielo como la bóveda que cobija al territorio, sin embargo es también el
umbral supremo donde conversan la contemplación y la movilidad. A lo largo de la historia, la
mirada potosina ha sabido elevarse hacia el firmamento para descifrar el tiempo, el cosmos y
las infinitas posibilidades de la distancia.
Desde el Altiplano hasta la Huasteca, los antiguos pobladores observaban con rigor la bóveda
celeste para acompasar los ciclos agrícolas, orientar sus rituales sagrados y leer los ritmos del
territorio. Esa comunión originaria entre la tierra y el universo quedó inmortalizada en
petroglifos y pinturas rupestres, así como con el célebre meteorito de Charcas, un fragmento
sideral que irrumpió en el semidesierto para sellar un vínculo físico entre el espacio y el suelo
potosino.
Con el tiempo, el firmamento se convirtió en el escenario de la conectividad moderna. En los
albores del siglo XX, el cielo de San Luis cobijó a María Marcos Cedillo, la primera audaz en
romper el umbral del cielo, encarnando el espíritu intrépido potosino; lamentablemente su avión
se desplomó en 1933 cerca del aeródromo potosino, en la actual Colonia Universitaria. Y no
olvidemos el florecimiento de la fábrica Lockheed-Azcárate S.A., fundada en 1959, en lo que
hoy es Plaza Sendero, con la ahora avenida José de Gálvez como la primera pista de
aterrizaje, todo ello en la ciudad de San Luis Potosí.
Entre rocas cósmicas y el rugido de las primeras hélices, San Luis Potosí ha demostrado que
sus verdaderas fronteras se extienden desde el piso de cantera hasta la inmensidad de su
bóveda celeste. Hoy, frente al vértigo cotidiano, detenerse a mirar el horizonte es un acto de
reencuentro con nuestra propia memoria. Los invito a hacer una pausa, alzar la mirada y
contemplar el cielo potosino: un espectáculo cristalino de azul profundo y deslumbrantes
tonalidades en sus atardeceres.
Nota de autor: Umbrales es un espacio de co-creación digital. La visión histórica nace del autor;
la síntesis y el estilo se trabajan con Gemini, IA de Google.














