Entre críticas y ausencia operativa, el delegado federal del SICT es señalado por privilegiar su proyección política sobre la atención a la red carretera.
Staff/ El Mañana
Desde su llegada como delegado de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) en San Luis Potosí, el funcionario ha sido cuestionado por su escasa presencia operativa y la falta de avances en materia de movilidad, mientras diversas voces lo acusan de concentrarse en actividades políticas y posicionamiento personal.
La inconformidad creció tras una protesta en el tramo federal Rioverde–San Luis Potosí, a la altura de Xoconoxtle, donde habitantes exigieron medidas básicas de seguridad como señalética preventiva y mayor vigilancia de la Guardia Nacional.

La manifestación derivó de la muerte de Silvia Alvizu Bravo, quien fue arrollada junto a otras mujeres mientras permanecían afuera de un domicilio, hecho que evidenció fallas en la atención de la zona.
Pese a la gravedad del caso, Cervantes Rojas no acudió al lugar ni estableció contacto con los afectados, lo que fue interpretado como desinterés ante una situación crítica.
A la par, en redes sociales el delegado mantiene actividad constante en espacios digitales y contenidos políticos, reforzando la percepción de una gestión más enfocada en la promoción personal que en resultados.

















