- Sandra Martínez se convirtió en la primera mujer en recibir una concesión de taxi por orden judicial
Foto: Especial
San Luis,- Después de años de trámites, amparos y puertas cerradas, Sandra Martínez Ávila finalmente ganó la pelea.
El Gobierno del Estado de San Luis Potosí le otorgó una concesión de transporte público tipo ruleteo —sí, de las que permiten manejar un taxi— cumpliendo con la sentencia de amparo 1541/2022-V y el recurso de inconformidad 23/2025.
El acuerdo fue publicado el 14 de octubre en el Periódico Oficial del Estado y marca un antes y un después en la historia del transporte potosino, donde por años las mujeres han tenido que luchar para subirse, literal, al volante del negocio.
La concesión autoriza a Sandra a operar un taxi en San Luis Potosí y Soledad de Graciano Sánchez, sin que se le aplique el requisito de “antigüedad” que exige la ley.
Esa fue precisamente la barrera que por años frenó a decenas de mujeres conductoras, mientras los permisos se quedaban en manos de los mismos de siempre.
La resolución judicial lo dejó claro: las mujeres han sido excluidas sistemáticamente del transporte público, y esta decisión busca reparar esa desigualdad.
Desde 2020, un grupo de taxistas potosinas ha exigido que al menos el 50% de las nuevas concesiones sean para mujeres.
En 2023, un juez federal ya había ordenado modificar la convocatoria estatal para reservar 979 de las 1,877 concesiones disponibles exclusivamente para mujeres, reconociendo que la ley —tal como estaba— las dejaba fuera del juego.
El 15 de octubre, la Secretaría de Comunicaciones y Transportes del Estado notificó oficialmente la entrega del título de concesión a Sandra, quien hoy se convierte en un símbolo de resistencia y justicia para muchas otras mujeres del volante.

















