Agencia Reforma
Ciudad de México 10 junio 2026.- La revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) enfrenta uno de sus momentos más complejos debido a las nuevas exigencias del Presidente estadounidense, Donald Trump, para incrementar el contenido fabricado en Estados Unidos dentro de las cadenas productivas de Norteamérica.
También exige la permanencia de diversos aranceles que afectan a sectores estratégicos de la economía regional.
En entrevista, Israel Morales, director nacional del Comité de Relación México-Estados Unidos y Asuntos Internacionales del Index, advirtió que será difícil que los tres países alcancen un acuerdo definitivo el próximo 1 de julio, fecha prevista para concluir la actual revisión del tratado.
“El presidente Trump está obsesionado con cómo incrementar el contenido estadounidense y busca modificar las reglas que han regido el libre comercio en la región durante décadas”, afirmó.
Desde su perspectiva, la intención de Washington es que industrias como la automotriz, los semiconductores y la electrónica produzcan una mayor proporción de sus componentes dentro de Estados Unidos para acceder al mercado norteamericano.
No obstante, insistió, el principal problema que actualmente afecta a las negociaciones no son las reglas de origen, sino los aranceles impuestos por Estados Unidos bajo distintas disposiciones comerciales.
“El que más duele son los aranceles al acero, al aluminio y a otros insumos críticos que se están identificando en sectores como equipo médico y muebles”, indicó.
También destacó que la administración estadounidense continúa explorando nuevas vías para justificar medidas proteccionistas.
Frente a este escenario, Estados Unidos plantea la creación de un esquema regional más cerrado, en el que México, Canadá y Estados Unidos establezcan una especie de cinturón arancelario común frente a terceros países, especialmente frente a China, y desarrollen cadenas de suministro más integradas dentro de Norteamérica.
“El presidente Trump tiene una enorme preocupación por recuperar parte del comercio que ha perdido Estados Unidos en las últimas décadas”, señaló Morales.
No obstante, advirtió que una mayor integración regional también podría elevar costos de producción al reducir el acceso a insumos más baratos provenientes de otras regiones del mundo. Para compensar ese impacto, recordó que la administración Trump impulsa incentivos fiscales destinados a fortalecer la competitividad de los inversionistas estadounidenses.
Morales consideró poco probable que la revisión del T-MEC concluya exitosamente en julio.

















