Staff/ El Mañana
La crisis por la falta de agua volvió a convertirse en un problema político para el alcalde Enrique Galindo Ceballos y para Interapas, luego de que vecinos realizaran una manifestación sobre la avenida Ricardo B. Anaya que provocó más de una hora de congestionamiento vehicular y exhibió, una vez más, el creciente descontento ciudadano por el desabasto del vital líquido.

La protesta fue documentada por habitantes de la zona a través de redes sociales, donde usuarios alertaron sobre el colapso vial y cuestionaron la falta de soluciones ante un problema que afecta a numerosas colonias de la capital. El mensaje que más se repitió entre los inconformes fue simple: mientras las autoridades presumen programas, anuncios y proyectos, en miles de hogares siguen esperando que salga agua de las llaves.
Vecinos denunciaron que muchas familias han tenido que recurrir a la compra de pipas, almacenar agua en cubetas o modificar sus actividades diarias debido a las fallas constantes en el suministro. La molestia crece porque, aseguran, las promesas de atención y regularización del servicio no se han traducido en resultados visibles.
El bloqueo de B. Anaya se suma a otras manifestaciones registradas recientemente en distintos puntos de la ciudad, reflejando que la crisis hídrica ya rebasó el ámbito operativo para convertirse en uno de los principales costos políticos de la administración municipal. Mientras el agua sigue sin llegar a muchas colonias, las protestas parecen fluir con cada vez mayor frecuencia.
















