- Cuestionan nueva alianza por trámites lentos.
Staff/El Mañana
Entre promesas incumplidas y una gestión administrativa deficiente, habitantes de Villa de Ramos recibieron con escepticismo el anuncio de un nuevo campus de la Universidad Tangamanga (UTAN). Egresados denuncian que la institución mantiene un bloqueo en la entrega de títulos profesionales, dejando a jóvenes en la incertidumbre laboral.
A este rezago documental se suma el fracaso del programa de becas universitarias. Durante los últimos seis años, los beneficiarios reportan que el apoyo bimestral prometido solo se entregó en dos ocasiones, evidenciando un abandono financiero hacia el sector estudiantil.
Los afectados señalan que, pese a tener sus trámites en regla, la UTAN no ofrece soluciones concretas. Este escenario de “vueltas y vueltas” burocráticas ha generado un clima de desconfianza que opaca la reciente alianza entre el Ayuntamiento y la universidad.
Por su parte, la administración municipal busca, mediante una encuesta digital, legitimar la apertura de una sede en la cabecera municipal. El discurso oficial de “generar oportunidades” contrasta con el historial de falta de transparencia en los recursos destinados a la educación.
La credibilidad de la administración y de la UTAN depende ahora de la regularización de títulos y pagos. Sin respuestas claras, el proyecto del nuevo campus enfrentará un rechazo social fundamentado en años de omisiones administrativas.
“No cumplen. Ya casi van seis años que dijeron que darían becas universitarias y solo las entregaron dos veces, a pesar de que prometieron darlas cada dos meses”. comentó ciudadana en publicación

















