- Incertidumbre marca resultados de rifa.
Staff/El Mañana
Lo que debía ser un acto de transparencia en Cedral terminó en una accidentada transmisión digital marcada por el silencio y la desconfianza.
El sorteo de premios por el pago puntual del predial fue blanco de duras críticas debido a graves fallas técnicas que impidieron a la población seguir el proceso.
A pesar de que se rifaron electrodomésticos, la falta de claridad en el manejo de la tómbola y la pérdida del audio generaron sospechas entre los espectadores.
El evento, lejos de incentivar la cultura del pago, dejó múltiples dudas sobre la legitimidad de la dinámica administrativa.
La transmisión oficial duró 9 minutos con 4 segundos, pero la rendición de cuentas se rompió al minuto 5:40, cuando el video perdió el audio de forma definitiva.
Ante el silencio, los ciudadanos denunciaron de manera insistente que “no se escucha nada”, señalando la inutilidad de un sorteo que no pudo ser auditado por la audiencia.“No se escucha el audio”, fue el reclamo constante extraído de los comentarios del en vivo durante el sorteo.
La molestia no se limitó a lo técnico; los participantes exigieron mayor transparencia con mensajes como “denle vuelta a la tómbola”, sugiriendo que la mezcla de boletos no era imparcial. Esta falta de pericia alimentó la percepción de un proceso cuestionable, donde el descuido logístico opacó el objetivo de premiar el cumplimiento fiscal.
Como consecuencia, la validez de los resultados queda bajo el escrutinio público.
“No se escucha el audio”, fue el reclamo constante extraído de los comentarios del en vivo durante el sorteo.

















