- Critican que falten medicinas en los hospitales
Staff/El Mañana
El anuncio del alcalde de Villa de Ramos, el Profe. Erick, sobre nuevas inversiones en infraestructura policial y mejoras salariales, ha generado un profundo rechazo entre la población. Mientras el gobierno local celebra acuerdos con el Secretariado de Seguridad Pública, los habitantes denuncian una realidad desesperante: la falta absoluta de medicamentos en las clínicas y hospitales de la región.
La indignación social escala ante la omisión de la crisis sanitaria en la agenda prioritaria del Ayuntamiento. Para los usuarios, la promesa de rehabilitar bases operativas en comunidades como Dulce Grande, Barril y El Zacatón resulta secundaria frente a un sistema de salud que no cuenta siquiera con los insumos básicos para atender emergencias cotidianas, dejando a las familias en la vulnerabilidad.
El contraste de prioridades es evidente. Mientras se gestiona el fortalecimiento de la operatividad policial, los pacientes deben costear de su propio bolsillo desde materiales de curación hasta fármacos especializados. Esta carencia vulnera el derecho a la salud de los sectores más desprotegidos, quienes señalan que la vigilancia de poco sirve si no se garantiza primero la vida en los centros médicos.
Hasta el momento, la administración de Villa de Ramos no ha presentado un plan para mitigar este desabasto. La presión ciudadana exige que la misma eficiencia mostrada para negociar recursos de seguridad sea aplicada ante las autoridades de salud. El enfoque exclusivo en el equipo policial ignora una emergencia humanitaria latente, dejando a la población a la deriva en su necesidad más básica: la salud.

















