Fenapo 2026 rompe récord histórico 

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Staff / El Mañana

La Feria Nacional Potosina 2026 bajó el telón con más de 10 millones de visitantes, saldo blanco y una organización de primera que dejó a todos con la boca abierta.

La gran fiesta de los potosinos cerró sus puertas este año dejando una estela de aplausos, música y una derrama de alegría que cimbró los cimientos de todo el estado. Con cifras que superaron los diez millones de almas paseándose por los pasillos, la edición de este año demostró por qué se mantiene como la feria más pesada, concurrida y esperada de todo México.

Desde el primer día hasta el último concierto, la raza se volcó masivamente para disfrutar de los espectáculos de talla internacional y de las atracciones gratuitas que hicieron suspirar a chicos y grandes. Los pasillos lucían a reventar de familias enteras comiendo antojitos, comprando artesanías y disfrutando de un ambiente festivo que contagiaba hasta al más amargado de la cuadra.

Detrás de este monstruoso éxito estuvo la batuta del presidente del Patronato, Fernando Rojo Ocejo, quien se puso las pilas siguiendo derechito las órdenes del Gobernador Ricardo Gallardo Cardona. Gracias a esa coordinación milimétrica, la feria se convirtió en una auténtica máquina de diversión segura, ordenada y accesible para todos los bolsillos, dándole un giro espectacular a la imagen del estado frente a los turistas extranjeros.

Pero lo que de verdad arrancó aplausos y suspiros de alivio fue el codiciado saldo blanco con el que se coronó el evento, logrando que los millones de asistentes regresaran a casa con bien. Esto fue posible gracias al ejército invisible de policías, rescatistas de Protección Civil, personal médico y elementos de seguridad privada que no parpadearon ni un segundo para cuidar la integridad de la raza.

El propio dirigente del patronato reconoció que el reto no era enchilarse otra tortilla, pues recibir a tanta gente requirió de un esfuerzo titánico por parte de comerciantes, equipo de limpieza y logística. Cada engrane de esta maquinaria funcionó a la perfección, demostrando que cuando hay organización y ganas de chambear, los resultados rebasan cualquier expectativa trazada en el papel.

El cierre de esta edición dorada deja la vara altísima para el próximo año, convirtiendo el evento en una leyenda viviente de la cultura popular potosina que ya es motivo de orgullo nacional. Las risas, los gritos de emoción en los juegos mecánicos y la música retumbando en las arenas quedarán grabados en la memoria colectiva de todos los que alcanzaron boleto para la gran pachanga.

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