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Staff / El Mañana
La Feria Nacional Potosina aplasta a la competencia y se corona como la mejor de todo México, dejando atrás a históricos rivales.
El mundo de las grandes ferias y los eventos masivos en México se quedó boquiabierto y aplaudiendo a rabiar, luego de que se confirmara el bombazo de que la Feria Nacional Potosina se alzó con la corona absoluta como la número uno de todo el país, dejando muy atrás a competidores tradicionales de peso pesado como la famosa Feria Nacional de San Marcos.
El tremendo reconocimiento no cayó del cielo, pues la prestigiosa Asociación Mexicana de Ferias, Fiestas, Expos y Eventos Masivos A.C., mejor conocida como ASONAFE, evaluó con lupa el modelo de entretenimiento que se maneja en tierras potosinas, destacando que es un auténtico parteaguas y un ejemplo a seguir en todo el territorio nacional.
Ante este logro monumental que tiene a todo el estado celebrando a lo grande, el mandamás de la asociación, Julio César González Méndez, no dudó en salir a los reflectores para aplaudir y reconocer públicamente al gobernador Ricardo Gallardo Cardona por jugársela con una visión totalmente renovada que transformó una fiesta común en un fenómeno social inigualable.
El secreto de este éxito rotundo que puso a temblar a otras celebraciones radica, según explicaron los expertos, en la jugada maestra de implementar la gratuidad total, permitiendo que miles de familias disfruten de conciertos de talla internacional y atracciones de primer nivel sin tener que gastar hasta la última moneda de sus carteras.
Pero la cosa no queda solo en los espectáculos musicales y la diversión, ya que la administración actual se lució metiendo el acelerador a fondo en temas de inclusión social, creando espacios y dinámicas especiales para consentir a los abuelitos, a los peques de la casa y a los sectores más vulnerables que antes ni soñaban con pisar estos recintos.
Por su parte, el dirigente de ASONAFE recalcó que este modelo no solo alegra los corazones de los asistentes, sino que funciona como un motor económico imparable para San Luis Potosí, disparando la ocupación hotelera, llenando los restaurantes y dejando una jugosa derrama económica que beneficia directamente a los comerciantes y prestadores de servicios locales.
Con este galardón bajo el brazo, la Feria Nacional Potosina se consolida como la reina indiscutible de las fiestas mexicanas, demostrando que cuando hay talento, voluntad política y ganas de hacer las cosas bien, se pueden romper esquemas y poner a bailar a todo un país entero sin vaciarle los bolsillos al pueblo.















