-La nula infraestructura sanitaria empaña los resultados de la festividad regional 2026.
Staff/El Mañana
Lo que debía ser una celebración de alegría y tradición para los habitantes de Salinas, terminó convertido en motivo de molestia y críticas hacia la administración municipal encabezada por Antonio Venancio Páez Galván. La Feria Regional de Salinas 2026 concluyó dejando un saldo de desorden urbano, saturación comercial y graves problemas de insalubridad que afectaron directamente a vecinos del primer cuadro de la ciudad.
Uno de los principales señalamientos fue la deficiente organización de los espacios destinados al comercio. Durante los días de feria, el centro histórico se transformó en un laberinto de puestos semifijos y ambulantes que prácticamente bloquearon calles y accesos. La plaza principal, considerada el corazón social y religioso del municipio, terminó convertida en un enorme tianguis, lo que incluso afectó el paso de peregrinaciones que buscaban llegar al santuario, encontrando su trayecto obstaculizado por la falta de orden y planeación.

Sin embargo, lo más grave se registró en materia de salubridad. Habitantes de las calles cercanas a los juegos mecánicos y zonas con mayor concentración de vendedores denunciaron que las calles terminaron convertidas en improvisadas letrinas al aire libre. Vecinos reportaron encontrar orines y heces humanas frente a sus domicilios debido a la ausencia de baños portátiles suficientes para atender a la gran cantidad de visitantes.
La administración de Antonio Venancio Páez Galván es señalada por no haber garantizado condiciones mínimas de orden, limpieza y servicios durante uno de los eventos más importantes del municipio, dejando a su suerte tanto a los residentes como a quienes acudieron a disfrutar de la feria.













