Staff/El Mañana
Estado de México.-El Estado de México enfrenta una de sus tragedias más dolorosas: el asesinato del pequeño Fernando, de solo cinco años, quien fue secuestrado por vecinos como garantía de una deuda de 1,000 pesos que su madre no pudo saldar.
El 28 de julio, dos mujeres -vecinas del menor- acudieron a exigir el pago de una deuda a su madre.Al no obtenerlo, se llevaron al niño como una forma de presión
Un hombre, identificado como Carlos “N”, esperaba afuera. Luego lo trasladaron a su domicilio, donde lo mantuvieron cautivo.
A pesar de que la madre acudió repetidamente a las autoridades y al DIF de La Paz para pedir ayuda, nadie actuó con la diligencia necesaria .
Finalmente, el 4 de agosto, policías y fiscales ingresaron al domicilio y hallaron el cuerpo del menor en avanzado estado de descomposición, oculto dentro de la casa de los acusados.

- Reacciones y consecuencias
El caso desató una ola de indignación por la negligencia institucional, lo que terminó con la renuncia del director del DIF municipal de La Paz, Mario Cristalinas.
La presidenta Claudia Sheinbaum condenó enérgicamente el crimen y exigió reformas urgentes en la Fiscalía del Estado de México, enfatizando que “no debe repetirse un caso donde una madre pide apoyo a la autoridad y no se le da”.
Los tres implicados –Carlos “N”, Lilia “N” y Ana Lilia “N” (madre e hija)– fueron presentados ante un juez en Nezahualcóyotl, donde se decretó la legalidad de sus detenciones y se les dictó prisión preventiva.
Durante el velorio, la familia exigió justicia. La gobernadora Delfina Gómez Álvarezy el secretario de Seguridad Omar García Harfuch se pusieron en comunicación y ofrecieron apoyo a los afectados .
- ¿Qué está en juego?
Este suceso pone en evidencia graves fallas en los mecanismos de protección infantil y en el sistema responsable de garantizar la seguridad de los ciudadanos. La exigencia popular y el reclamo institucional coinciden en que es indispensable un cambio profundo que evite tragedias como esta.














