- Vecinos retoman su fe tras conflicto.
Staff/El Mañana
En el Barrio El Orégano, la fe ha decidido salir a la calle. Ante el cierre forzado de su capilla, familias de la zona, acompañadas por sacerdotes de la Parroquia de la Virgen de la Purísima Concepción, han comenzado una serie de actividades para venerar a la Santa Cruz bajo el cielo abierto de Ciudad del Maíz.
Según reportes de los propios vecinos, el ambiente de devoción se trasladó a las inmediaciones del recinto en la zona de El Mirador. Lo que inició como una jornada de oración, busca convertirse ahora en una cita semanal.
La tradición dicta que la fiesta grande ocurre cada 3 de mayo, pero este calendario se rompió hace dos años. Un conflicto legal mantiene a la capilla —un edificio con más de un siglo de historia— tras una valla de alambre y postes desde mediados de 2024. Un habitante del poblado Shihues Hijos del Pueblo asegura ser el dueño legítimo del predio, bloqueando el acceso al templo.
Pese a la falta de muros, el espíritu de los habitantes no flaquea. La presencia de los sacerdotes ha sido el impulso necesario para que las familias decidieran que su tradición no puede ser clausurada. Mientras el conflicto legal sigue su curso sin resolución, los vecinos del Barrio El Orégano mantienen firme su exigencia de recuperar el acceso a su patrimonio histórico.
100 años: Antigüedad del inmueble histórico.
2 años: Periodo de interrupción de festejos.
Mediados de 2024: Inicio del conflicto legal.
















