Staff/ El Mañana
La experiencia familiar en la Feria Nacional de la Huasteca Potosina (Fenahuap) se ha visto empañada por la presencia de franeleros que intentan cobrar hasta 200 pesos por estacionarse en la vía pública, una práctica que ha generado molestia e indignación entre visitantes.
De acuerdo con testimonios, estos cobros se realizan en espacios sin condiciones mínimas de seguridad y sin ningún tipo de garantía, operados por personas que presuntamente no cuentan con permisos oficiales. Aun así, exigen pagos elevados aprovechando la alta afluencia al recinto ferial.
La problemática no solo radica en el abuso económico, sino en la vulnerabilidad en la que quedan los automovilistas. En caso de robo o daños a los vehículos, nadie se hace responsable, lo que evidencia un esquema sin regulación y con total desprotección para los usuarios.
Además, asistentes denuncian que negarse a pagar puede derivar en represalias, como daños a los automóviles, lo que convierte la situación en un acto cercano a la extorsión.
Hasta el momento, la falta de acciones contundentes para frenar estas prácticas deja en entredicho la vigilancia en los alrededores del evento.

















