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FUTBOL Y FRACTURAS POR ESTRÉS

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Agencia Reforma

Ciudad de México 23 junio 2026.- La actividad física puede provocar algunas molestias musculares y articulares, sobre todo si se practica a alta intensidad, pero si esas dolencias son persistentes y llegan incluso a impedir la movilidad podríamos estar hablando de una fractura por estrés.

 Un dolor persistente detrás de los dedos cuando el pie toca el piso, molestia profunda en la espinilla o incomodidad en la ingle con cada paso son síntomas fáciles de ignorar, sobre todo si se es corredor o se practica un deporte de manera constante, como el futbol. Sin embargo, son también señales tempranas de una fractura por estrés, es decir una lesión ósea que se desarrolla poco a poco y que puede empeorar rápidamente si no se le pone atención.

“Los huesos son tejido vivo, igual que la piel, corazón o sistema digestivo. Se reconstruyen y se degradan como cualquier otra parte del cuerpo. Las fracturas por estrés ocurren cuando hay más desgaste que construcción, es decir, cuando el daño se acumula más rápido de lo que el cuerpo puede repararlo”, explica el doctor Scott Rand, especialista en medicina deportiva del Hospital Houston Methodist.

“El lugar más común donde vemos fracturas por estrés es en el pie, específicamente en el hueso detrás del segundo dedo. La mecánica del pie y la forma en que aterrizas también influyen mucho”, añade Rand.

¿Qué es? Una fractura por estrés es una pequeña grieta o un hematoma interno en el hueso que no es causado por un solo evento traumático. Se desarrolla con el tiempo cuando una fuerza repetitiva supera la capacidad del hueso para repararse.

Cuando los músculos están fatigados y ya no pueden absorber el impacto repetido, esa sobrecarga se transfiere al hueso, precisa el doctor Scott Rand.

Los síntomas de una fractura por estrés: El principal es dolor en el “impacto del pie”, es decir, cuando se toca el suelo durante el ejercicio e incluso al trotar. Al inicio, el dolor puede ser leve y aparecer solo durante el ejercicio.

Si la lesión progresa, el dolor puede volverse más constante, persistir después de la actividad física o interferir en la forma de caminar o correr.

Factores que pueden propiciar la presencia de una fractura por estrés- Deportes de alto impacto como futbol soccer y en general todas las disciplinas que impliquen correr, y por supuesto la carrera, en particular aquella que implique sprints.

 – Aumentos repentinos en el kilometraje o la intensidad del entrenamiento.

– Calzado inadecuado, como tenis desgastados.

– Huesos frágiles por falta de calcio o incluso de actividad física.

– Nutrición deficiente.

– Desequilibrios hormonales en el caso de las mujeres.

¿Cómo se atiende una fractura por estrés? La base del tratamiento es simple: dejar de hacer la actividad de alto impacto que causó el estrés en el hueso.

 Sin embargo, algunas fracturas pueden necesitar tratamientos más intensivos, como limitar el apoyo del peso con muletas o usar una bota ortopédica.

La mayoría de las fracturas por estrés son leves y temporales. Con el descanso y tratamiento adecuados, la mayoría de las personas se recupera completamente y vuelve a su rutina habitual.

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