El nombramiento de María de los Ángeles Rodríguez desata críticas por la falta de perfil en un puesto estratégico para la gobernabilidad.
Staff/ El Mañana
La designación de María de los Ángeles Rodríguez Aguirre como secretaria general del ayuntamiento capitalino abrió un nuevo frente de cuestionamientos hacia la administración del alcalde Enrique Galindo Ceballos, al colocar en un cargo clave a un perfil sin trayectoria sólida en operación política.
El relevo se da tras la salida de Fernando Chávez Méndez, en medio de versiones de tensiones internas, lo que refuerza la percepción de un gabinete con poca tolerancia a la crítica.

Aunque la nueva funcionaria ha ocupado cargos públicos, su formación como ingeniera en alimentos y su experiencia administrativa distan de las exigencias de una Secretaría General, considerada el eje de negociación, control político y atención a conflictos en el gobierno municipal.
En un escenario marcado por retos en seguridad, servicios y gobernabilidad, la decisión ha sido interpretada como una apuesta política de alto riesgo, especialmente ante la necesidad de contar con un perfil con capacidad probada para operar en momentos de crisis.
El nombramiento reaviva el debate sobre la integración del gabinete y la prioridad de perfiles afines frente a la experiencia técnica y política en posiciones estratégicas.

















