🔊 Escuchar esta nota informativa:
Desde la banqueta
Ericka Segura.
Enrique Galindo reclama cuando le piden cuentas. Pero la ciudad que gobierna exhibe pendientes, calles deterioradas, servicios deficientes y una crisis de agua que ya no sorprende.
Interapas ofrece la postal, siete pozos fuera de operación afectan a San Luis, Soledad y Villa de Pozos. Miles de familias reciben menos agua, pero el recibo llega puntual. El organismo admite una crisis financiera que limita la inversión. Entonces, ¿cómo cobra por un servicio que no garantiza y dónde quedó el dinero del saneamiento?
La CEA reportó un adeudo de 296.3 millones de pesos por el tratamiento en la planta Tenorio, pendiente desde 2018, aunque el concepto se cobra a usuarios. Galindo preside la Junta de Gobierno de Interapas; le toca explicar qué ocurrió y cómo pagarán. No basta con que falte el agua, tampoco deben faltar respuestas.
Eso sí, para las horas extra ya hay lineamientos. Se compensará a quienes atiendan fugas, drenajes colapsados y alcantarillas dañadas. Pagar el trabajo extraordinario no es el problema; lo irónico es institucionalizar el pago por apagar emergencias mientras la prevención llega tarde. Si todo se repite, ¿se pagará cada rescate en vez de corregir la causa?
El IFSE observó más de 450 millones de pesos en la cuenta pública municipal de 2025. Galindo respondió con desdén y sospechas políticas. Son observaciones por solventar, no una sentencia; por eso hacen falta documentos, no burlas. Con 53 acciones derivadas de la auditoría, debería aclarar cada peso, no atacar a quien pregunta.
La ciudad no se arregla con propaganda que la pinte impecable. Se gobierna con agua, calles transitables, servicios eficaces y cuentas claras. Galindo puede exigir resultados; primero debe mostrar los propios. Pedir paciencia mientras la capital se descompone ya no suena a liderazgo, parece sarcasmo involuntario.
















