Los terrenos en zonas exclusivas abren cuestionamientos sobre intereses reales, planeación urbana y posibles beneficiarios tras la operación.
Staff / El Mañana
La intención del gobierno municipal encabezado por Enrique Galindo Ceballos de subastar 18 predios ubicados en algunas de las zonas de mayor plusvalía en la capital potosina ha encendido una fuerte polémica política, al tratarse de reservas territoriales consideradas estratégicas para el desarrollo urbano y que forman parte del patrimonio colectivo de la ciudad.
Entre los predios destacan ubicaciones en Villa Magna Norte, Privadas del Pedregal, Lomas cuarta sección, Lomas del Lago y áreas cercanas a Camino al Aguaje y Camino a Guanajuato, además de terrenos en Puerta de Piedra. La administración busca obtener cerca de mil 100 millones de pesos mediante la venta, una decisión que contrasta con un presupuesto municipal superior a los tres mil millones de pesos anuales.

Para críticos y observadores, la operación representa más que una simple estrategia financiera: implica convertir activos públicos de alto valor en liquidez inmediata, reduciendo la capacidad futura del municipio para planificar infraestructura o equipamiento urbano. La polémica se intensifica ante versiones que circulan en el ámbito político sobre posibles adquisiciones mediante prestanombres, señalamientos que, aunque no confirmados oficialmente, alimentan la desconfianza ciudadana.
Mientras el discurso oficial habla de eficiencia y modernización, detractores advierten que la venta podría beneficiar a unos cuantos y dejar a la ciudad sin herramientas estratégicas para su crecimiento. La pregunta que queda en el aire no es sólo cuánto se recaude, sino quién ganará realmente cuando el patrimonio deje de ser público.


















