Staff / El Mañana
Enrique Galindo Ceballos abrió un nuevo frente político al anunciar que exhibirá públicamente a más de 300 páginas y perfiles digitales que, según afirma, han mantenido una estrategia constante de críticas contra su persona y su gobierno.
Lo llamativo es que, pese a la magnitud de los señalamientos, el propio alcalde descartó presentar denuncias o emprender acciones legales. Argumentó que en muchos casos resulta “difícil” identificar a los responsables de estas plataformas y ejercer mecanismos como el derecho de réplica. En lugar de acudir a los tribunales, optó por llevar la discusión al terreno político y mediático.
La decisión ha generado cuestionamientos. Si las publicaciones constituyen información falsa o campañas de desprestigio, correspondería a las autoridades determinar responsabilidades. Sin embargo, la estrategia parece orientarse más a la confrontación pública que a una ruta jurídica.
El anuncio también ocurre en medio de cuestionamientos ciudadanos sobre temas como la crisis del agua, los baches, las inundaciones y obras pendientes. Para algunos observadores, el riesgo es que la conversación se concentre en las páginas críticas y no en los problemas que afectan a la ciudad.
En círculos políticos surge otra lectura: que la verdadera intención sea construir una narrativa de confrontación rumbo a los movimientos electorales de 2027. Después de todo, señalar adversarios suele generar reflectores. El problema es que los reflectores pueden producir titulares, pero no necesariamente resuelven los pendientes que miles de potosinos siguen reclamando en las calles.

















