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Staff / El Mañana
Con más de 10 millones de almas disfrutando y un cierre de locura, el gobernador bajó el telón de la feria más chingona de todo México.
¡Se acabó la gozadera, mi gente! Con broche de oro, mariachis y un éxito rotundo que dejó a más de uno con el ojo cuadrado, el gobernador Ricardo Gallardo Cardona cerró oficialmente la tan esperada edición 2026 de la Feria Nacional Potosina, rompiendo todos los récords habidos y por haber en el mundo de los eventos masivos y la farándula nacional.
La gran fiesta popular logró reventar los contadores al registrar más de 10 millones de visitas, consolidándose de una vez por todas como la feria número uno de todo el país y dejando muy atrás a otras celebraciones tradicionales que nomás no dan el ancho ante la potencia y el arrastre que se maneja en tierras potosinas.
En este magno evento de clausura, el mandatario estatal no estuvo solo, pues lo acompañó muy de cerca su esposa, la senadora de la República Ruth González Silva, además de los titulares del Patronato de la Feria Nacional Potosina, quienes se lucieron organizando un cierre épico lleno de aplausos, música y emoción desbordada.
Lo que verdaderamente puso a temblar a la competencia fue la cartelera de lujo que se armaron este año, trayendo a puro peso pesado internacional como la mismísima Katy Perry —que convocó a una marea humana de más de 300 mil almas coreando sus rolas—, los legendarios rockeros de Mötley Crüe con un show de infarto, y el fenómeno musical de Bizarrap.
Pero la cosa no paró ahí, porque el talento local también sacó chispas en el famoso “Potosinazo”, donde agrupaciones tan queridas como Vagón Chicano, Legítimo y Grupo Bravoso armaron un bailongo monumental que congregó a 367 mil personas en una sola noche inolvidable que quedará grabada en la memoria colectiva.
Lejos de ser un negocio pesado para las familias, el gobernador Gallardo reiteró que la apuesta principal desde el día uno ha sido la gratuidad total, demostrando con hechos que se puede brindar diversión de primer nivel, seguridad estricta con saldo blanco y espectáculos de talla mundial sin vaciarle los bolsillos al pueblo.
Finalmente, esta edición dorada cerró con números alegres para todos los sectores, llenando los bolsillos de comerciantes, hoteleros y restauranteros locales, y dejando clarísimo que San Luis Potosí manda en las grandes ligas de los espectáculos, la cultura popular y la convivencia familiar.















